Un importante anuncio realizó este martes la aerolínea estatal venezolana Conviasa, desde donde informaron la suspensión temporal de sus vuelos previstos hacia y desde Cuba entre el 10 y 19 de febrero.
La decisión de esta compañía radica en la crisis por la falta de combustible de aviación en los aeropuertos de la isla debido al asedio petrolero de Estados Unidos, por ende indicaron que los vuelos en esos días serán reprogramados.
Igualmente, la aerolínea indicó, a través de una publicación en Instagram, la reprogramación de sus vuelos hacia Nicaragua ante el cambio en la política de visado para ciudadanos cubanos que entró en vigor el pasado domingo.

El Gobierno de Nicaragua, copresidido por Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, anunció que a partir del 8 de febrero entra en vigor un cambio en la clasificación migratoria de visado para ciudadanos de Cuba, que pasan de la categoría “A”, de “exento de visa”, a la “C”, de “visa consultada sin costo”. Lea: Más de 400 presos políticos excarcelados en Venezuela, según Foro Penal
Cuba sin combustible para aviones
Por otra parte, Cuba se quedó este lunes sin combustible para aviones debido al asedio petrolero de EE.UU.
Las autoridades cubanas informaron a las aerolíneas el pasado domingo a través del servicio de comunicaciones Notam (Aviso a aviadores) y las compañías con vuelos diarios a la isla -principalmente estadounidenses, españolas, mexicanas y panameñas- empezaron a tomar medidas de emergencia.
El aviso del Notam afectaba a los nueve aeropuertos internacionales de Cuba y tiene, en principio, validez por un mes, del 10 de febrero al 11 de marzo.
Cuba se encontraba ya en una crisis total, con una caída acumulada del PIB superior al 15 %, según distintas estimaciones, con escasez de bienes básicos, prolongados apagones diarios, inflación disparada, dolarización parcial y migración masiva. Le puede interesar: Venezuela recibe a otros 120 venezolanos deportados desde Estados Unidos
El incremento cualitativo de la presión estadounidense en las últimas semanas, que vienen a sumarse a más de seis décadas de sanciones, dejan a la isla al borde del abismo económico, energético y social.
El 3 de enero, tras la intervención militar en Caracas que acabó con la captura del presidente, Nicolás Maduro, EE.UU. decretó el fin del petróleo venezolano para Cuba; y el 29 de enero su presidente, Donald Trump, firmó una orden presidencial que amenazaba con aranceles a quienes suministrasen crudo a la isla.
Venezuela (responsable del 30 % de las necesidades energéticas cubanas en 2025), México y Rusia no han enviado petróleo a Cuba en las últimas semanas.
El Gobierno cubano anunció la semana pasada un duro paquete de medidas de contingencia para tratar de subsistir sin importaciones de petróleo.

