El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este viernes la suspensión inmediata del uso de la tecnología de inteligencia artificial desarrollada por Anthropic en todas las agencias federales, tras un desacuerdo con la empresa por las condiciones de implementación de su modelo Claude en el ámbito militar.
El anuncio lo hizo a través de su red Truth Social, donde publicó: “Ordeno a TODAS las agencias federales del Gobierno de Estados Unidos que CESE INMEDIATAMENTE todo uso de la tecnología de Anthropic. ¡No la necesitamos, no la queremos y no volveremos a hacer negocios con ellos!”.
La medida impacta directamente a dependencias clave como el Departamento de Guerra, que, según indicó el mandatario, tendrá un periodo de transición de seis meses para dejar de utilizar la herramienta tecnológica. Lea: Donald Trump no descarta una intervención “amistosa” en Cuba
Trump también lanzó una advertencia pública a la compañía: “Más vale que Anthropic se ponga las pilas y colabore durante este periodo de transición o utilizaré todo el poder de la presidencia para obligarlos a cumplir, con las importantes consecuencias civiles y penales que ello conllevaría”.
Choque entre el Pentágono y Anthropic por la IA Claude
El conflicto se originó luego de que la empresa se negara a conceder el uso completo de su modelo Claude bajo los términos exigidos por el Pentágono. Este viernes, el Departamento de Defensa fijó como fecha límite para que la tecnológica aceptara permitir el uso del sistema bajo cualquier condición. De no hacerlo, perdería su vínculo comercial con el Ejército estadounidense y se expondría a ser catalogada como una compañía que representa “riesgo para la cadena de suministro”.

La tensión se produce pese a que en julio de 2025 Anthropic había recibido un contrato por 200 millones de dólares para fortalecer capacidades de inteligencia artificial orientadas a la seguridad nacional.
La compañía buscaba garantías de que su modelo no fuera utilizado en el desarrollo de armas autónomas ni en tareas de espionaje dirigidas a ciudadanos estadounidenses. En contraste, el Pentágono aspiraba a emplearlo en “todos los casos de uso legal”.
Un día antes del anuncio presidencial, la tecnológica sostuvo que no aceptaría los términos propuestos por el Departamento de Guerra, al considerar que permitir el uso de Claude en esos escenarios sería “incompatible con los valores democráticos”.
Trump respondió con fuertes críticas. En su publicación afirmó que “los locos de izquierda de Anthropic han cometido un ERROR DESASTROSO” al intentar “presionar” al Pentágono para que acepten sus condiciones “en lugar de nuestra Constitución”.
Advertencias presidenciales y repercusiones en el sector IA
El mandatario también escribió: “NOSOTROS decidiremos el destino de nuestro país, no una empresa de IA radical de izquierda fuera de control dirigida por personas que no tienen ni idea de cómo es el mundo real”.

La decisión abre interrogantes sobre el futuro de los contratos tecnológicos en el sector defensa y el papel de las compañías privadas en el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial con aplicaciones militares.
En paralelo, OpenAI, creadora de ChatGPT, mantiene conversaciones con el Pentágono para desplegar sus modelos en entornos clasificados. Sin embargo, de acuerdo con reportes de The Wall Street Journal, todavía no existe un acuerdo firmado y las negociaciones podrían no concretarse.
