Según un documento judicial al que tuvo acceso la agencia de noticias EFE, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, figura en la lista de testigos del juicio previo para este mes contra el excongresista David Rivera, quien fue acusado de intentar influir ante el Gobierno estadounidense para suavizar las sanciones al régimen chavista de Nicolás Maduro, durante el primer mandato de Donald Trump.

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Redacción MundoEl excongresista Rivera enfrenta en una corte de Estados Unidos, cargos por actuar presuntamente como “agente no registrado de un ciudadano venezolano” y recibir más de cinco millones de dólares por sus esfuerzos para presionar a funcionarios del Gobierno de EE. UU.
La lista que incluye a Marco Rubio y a otras 29 personas que “podrían ser llamadas como testigos por el gobierno en el juicio” fue presentada el lunes por la Fiscalía del Distrito del Sur de Florida. Incluye también a otros tres funcionarios del Departamento de Estado, entre ellos dos que ya están retirados, que eventualmente testificarán en el juicio contra Rivera y Esther Nuhfer, que comenzará el 16 de marzo con la selección del jurado.
Ambos enfrentan cargos criminales por conspiración para cometer un delito contra Estados Unidos, incumplimiento de registrarse como agente extranjero y conspiración para cometer lavado de dinero, entre otros relacionados con sus actividades de consultoría.
Relación del caso con Marco Rubio
Como políticos jóvenes de Florida y de origen cubano, Rubio y Rivera, un excongresista estatal, compartieron en los años noventa un apartamento en Tallahassee, sede del legislativo. Le podría interesar: Donald Trump dice que “prácticamente no queda nada” que atacar en Irán
El secretario de Estado, quien fue miembro de la Cámara de Representantes de Florida desde 2000 hasta 2008, antes de postularse al Congreso en Washington, ha sido un defensor de la libertad en Cuba y Venezuela, denunciando a los regímenes de Castro y Maduro.
Rivera, quien se ha declarado inocente, está acusado de ser el centro de un esquema encubierto para persuadir a la primera administración del presidente Trump de aliviar las sanciones contra el régimen de Maduro, quien fue capturado el pasado 3 de enero por el Gobierno del republicano y enfrenta cargos de narcotráfico en Nueva York.
En el proceso también ha sido mencionada la actual jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, entre otros nombres ligados a la política y al entorno de la Administración federal.
