El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró que la campaña militar contra Irán sigue en curso, aunque destacó que su Gobierno ha alcanzado “logros históricos” en medio de la ofensiva, coincidiendo con el inicio de negociaciones entre Estados Unidos y Teherán en Islamabad.
Benjamin Netanyahu advierte que la ofensiva contra Irán “no ha terminado” pese a logros “históricos”
En un mensaje público, Netanyahu defendió los resultados de la operación y respondió a las críticas sobre su efectividad.
“La campaña no ha terminado, pero ya podemos decir claramente que hemos conseguido logros históricos”, afirmó el mandatario.
Según explicó, los ataques han impactado instalaciones nucleares, sistemas de misiles y estructuras clave del aparato militar iraní. También aseguró que se han neutralizado científicos de alto rango vinculados al programa nuclear.
El líder israelí sostuvo que estas acciones han debilitado significativamente la capacidad estratégica de Irán, al punto de afirmar que “ya no tiene una sola instalación de enriquecimiento activa”.

Justificación: frenar una amenaza nuclear
Netanyahu argumentó que la ofensiva se basó en información de inteligencia que indicaba avances en el desarrollo de armas nucleares por parte de Irán.
“Si no hubiéramos actuado, Irán ya tendría bombas nucleares”, afirmó.
En ese sentido, insistió en que la intervención buscó eliminar lo que calificó como una “amenaza existencial inminente” para Israel.
Tensión regional y mensaje a Líbano
El mandatario también se refirió a la situación en Líbano y al grupo Hezbolá, al que acusó de planear ataques masivos contra territorio israelí.
Aunque aseguró que fuerzas israelíes han debilitado a esa organización, advirtió que aún conserva capacidad militar.
Netanyahu planteó que cualquier acuerdo con Líbano deberá incluir el desarme de Hezbolá y garantías de paz duradera.
Negociaciones en curso y clima de desconfianza
Las declaraciones del primer ministro se producen en paralelo a los contactos diplomáticos entre Estados Unidos e Irán en Islamabad, en medio de un contexto de alta tensión en la región.
Finalmente, Netanyahu cuestionó lo que calificó como “propaganda iraní” que minimiza los resultados de la ofensiva, así como las críticas internas que, según dijo, terminan favoreciendo la narrativa de sus adversarios.
El conflicto sigue abierto y condicionado tanto por el desarrollo de las negociaciones como por la evolución de la situación militar en la región.

