Estados Unidos dio este martes un paso relevante en su política hacia Venezuela al eliminar las sanciones que afectaban al sistema de banca pública del país sudamericano, una decisión que reconfigura el escenario financiero bilateral.
El anuncio fue realizado por el Departamento del Tesoro, que confirmó que la medida alcanza a las principales instituciones estatales, incluido el Banco Central de Venezuela. También quedan comprendidos el Banco de Venezuela, el Banco Digital de los Trabajadores y el Banco del Tesoro, además de cualquier organización en la que estos mantengan una participación igual o superior al 50 %.
Como parte de esta actualización normativa, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) emitió una licencia que habilita las “transacciones comerciales” con el Gobierno venezolano. No obstante, dichas operaciones deberán contar con autorización previa por parte de las autoridades estadounidenses. Lea: Donald Trump asegura que negociaciones con Irán se retomarán en dos días
¿Cómo cambia el acceso de la banca venezolana al sistema financiero internacional?
La eliminación de las restricciones permite que las entidades financieras públicas de Venezuela vuelvan a interactuar con el sistema financiero de Estados Unidos. Esto implica, entre otros aspectos, la posibilidad de realizar operaciones en dólares y retomar vínculos con actores financieros internacionales.
El ajuste en la política de sanciones ocurre poco después de que Washington retirara a la dirigente venezolana Delcy Rodríguez de su lista de personas sancionadas, lo que ya había sido interpretado como una señal de flexibilización.

Estas decisiones se enmarcan en un proceso progresivo de acercamiento entre ambos países, luego de varios años de ruptura diplomática iniciada en 2019. El nuevo contexto apunta a una reactivación paulatina de las relaciones. Le puede interesar: ¿Fin del libre comercio?: Donald Trump impone la “ley del más fuerte”
El escenario cambió de forma significativa a comienzos de este año, tras la detención de Nicolás Maduro en Caracas durante una operación militar liderada por Estados Unidos, un hecho que modificó el panorama político venezolano.
En paralelo, la administración estadounidense ha ido desmontando parte de las sanciones económicas que había impuesto previamente como mecanismo de presión. La reciente medida sobre el sistema bancario representa otro avance dentro de ese proceso de revisión.

