Según el más reciente informe entregado este domingo por el Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud de Líbano, más de 2.500 personas fallecieron desde el inicio de la guerra el pasado 2 de marzo, en medio de bombardeos israelíes que no se han detenido pese al acuerdo de alto al fuego que está en vigor.
“El balance total acumulado de la agresión, desde el 2 de marzo hasta el 26 de abril, es de 2.509 mártires y 7.755 heridos”, indicaron mientras señalaron que los ataques israelíes registrados ayer sábado acabaron con la vida de al menos siete personas y causaron 24 heridos, entre ellos tres niños.
Estos ataques israelíes contra el Líbano que continúan aun cuando se dictó una tregua de diez días, anunciada el pasado 16 de abril por el presidente Donald Trump y la extensión de la misma por un periodo de tres semanas adicionales.
Órdenes de Benjamín Netanyahu
La Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN), informó sobre múltiples ataques aéreos israelíes en diferentes puntos del sur de Líbano, luego de que el Ejército de Israel invitara a evacuar “de inmediato” varias zonas de Líbano.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenó anoche golpear “con contundencia” al grupo chií Hizbulá, que ha respondido con ataques contra posiciones militares de Israel a las acciones de Israel contra el territorio libanés durante el alto el fuego.
Según el Ejército israelí, la medida responde a “violaciones del alto el fuego” por parte de Hizbulá, lo que “le obliga a llevar a cabo acciones contundentes” contra sus posiciones, en línea con la orden dada este sábado por Netanyahu.
En la misma línea, el movimiento chií defendió este domingo que sus ataques son “legítimos” por las “persistentes violaciones” israelíes de la tregua, al tiempo que condenó las acusaciones del primer ministro israelí de “socavar” el acuerdo alcanzado en Washington.

