Se trata del australiano Chayne Hultgren, conocido artísticamente como “Space Cowboy”, quien comenzó su carrera como artista callejero. Desde niño recorría las calles sobre el monociclo de su hermana, realizando malabares para ganarse algunas monedas y descubriendo su pasión por entretener al público. Con el paso de los años, esa afición evolucionó hasta convertirlo en uno de los especialistas en actos extremos más reconocidos del mundo.
Su trayectoria dio un salto en 2013, cuando estableció un récord Guinness al tragar cuatro espadas bajo el agua durante una sola respiración, una prueba realizada en Milán ante un juez oficial de Guinness.
El desafío fue especialmente complejo porque las espadas estaban unidas, lo que aumentaba considerablemente el nivel de dificultad y reducía el margen de error.
Most swords swallowed simultaneously underwater record for Aussie Chayne Hultgren! http://t.co/3ofQznXQXY #GWRday pic.twitter.com/IlNEG7M5sZ
— Guinness World Records (@GWR) November 14, 2013
Motosierras, espadas y flechas: los peligrosos récords Guinness de Chayne Hultgren
A lo largo de más de dos décadas de carrera, Hultgren ha acumulado numerosos récords Guinness debido a pruebas que combinan habilidad, precisión y resistencia. Entre ellas figuran atrapar flechas con los ojos vendados, realizar malabares con motosierras, encender antorchas mediante descargas eléctricas y protagonizar diferentes desafíos con espadas, disciplina en la que obtuvo varios títulos internacionales.
Chayne 'The Space Cowboy' Hultgren has an interesting apple cutting technique https://t.co/KXtfeDGEaU 🍎 pic.twitter.com/Jl1yuCpUBf
— Guinness World Records (@GWR) November 1, 2016
Su relación con los récords comenzó en 2008, cuando logró tragar 17 espadas de forma simultánea, una marca que posteriormente elevó a 24 antes de ser superada años después por otro artista.
Gran parte de sus habilidades fueron adquiridas de manera autodidacta, mediante la práctica constante, el intercambio de experiencias con otros artistas y la experimentación con diferentes técnicas.
Aunque muchos consideran sus espectáculos extremadamente peligrosos, Hultgren ha explicado que cada uno de ellos es resultado de una preparación rigurosa y de riesgos cuidadosamente calculados. En los últimos años ha reducido este tipo de presentaciones para dedicarse al arte contemporáneo, donde desarrolla obras inspiradas en ilusiones ópticas, animales y efectos visuales. Sin embargo, su nombre sigue ligado al universo de los récords Guinness por una carrera marcada por llevar al límite las capacidades del cuerpo humano y convertir cada presentación en un espectáculo inolvidable.

