Las condiciones generadas por los terremotos que afectaron a Venezuela incrementaron el riesgo de que aparezcan brotes de enfermedades infecciosas, según alertó la Organización Mundial de la Salud (OMS) a través de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). La preocupación se centra en la baja cobertura de vacunación, las dificultades para garantizar agua segura y la situación de los refugios donde permanecen miles de personas.
Durante una videoconferencia con periodistas, el director para emergencias de la OPS, Ciro Ugarte, explicó que el escenario actual favorece la propagación de enfermedades que pueden prevenirse mediante inmunización.
“La cobertura de vacunación en Venezuela, especialmente contra el sarampión y otras enfermedades, ya era baja, por lo que el riesgo de que se produzcan casos de sarampión y otras enfermedades es elevado en estos momentos”, dijo el funcionario. Lea: ¿Qué pasó con los cruces en la frontera con Venezuela tras los terremotos? Esto se sabe
Además de la baja inmunización, la OPS advirtió que los albergues representan uno de los principales focos de preocupación debido a la alta concentración de personas desplazadas. Según Ugarte, “donde la transmisión de estas enfermedades puede ser muy alta”.

Calidad del agua y hospitales preocupan a la OPS
Otro de los factores que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias es el acceso a agua potable en las zonas más afectadas por la emergencia. La organización señaló que las limitaciones en el suministro dificultan la verificación de las condiciones sanitarias en todos los refugios.
“Lamentablemente, el suministro es escaso, por lo que resulta muy difícil evaluar la situación en todos los refugios, y por eso es una prioridad evaluar la calidad del agua que se suministra a la población, sobre todo en los grandes refugios”, explicó Ugarte durante la conferencia desde Ginebra.
Como parte de las medidas para reducir el riesgo de contagios, la OPS indicó que podría ser necesario implementar campañas de vacunación selectivas contra enfermedades transmitidas por mosquitos u otros vectores, especialmente en refugios con hacinamiento y entre las personas que continúan en las zonas afectadas.

La organización también informó que ya realizó evaluaciones en ocho establecimientos de salud, todos con necesidad de apoyo. De ese grupo, tres presentan daños estructurales derivados de los terremotos.
Entre los centros asistenciales más comprometidos figura el Hospital José María Vargas, en Caracas. Según Ugarte, este hospital requiere atención prioritaria porque su situación es crítica: “hay 96 pacientes en una sala de ocho camas y su banco de sangre está a niveles extremadamente bajos”.
La evaluación también incluyó el Hospital Rafael Medina Jiménez, en La Guaira, donde la capacidad de atención se redujo de 108 a 35 camas. A ello se suma el reporte de otros 22 centros de salud que han informado graves carencias para responder a la emergencia sanitaria provocada por el desastre.

