Este jueves el gobierno iraní advirtió que no descarta tener que enfrentar una o varias guerras más desencadenadas por EE. UU., de quien asegura que planea una campaña híbrida que incluye no sólo bombardeos, sino asesinatos, el uso de mercenarios, ciberataques y provocaciones desde dentro de la propia República Islámica.
Según el régimen, Estados Unidos tiene previsto lanzar una campaña en cuanto termine el mundial de fútbol, campeonato en el que es sede actualmente el país norteamericano. Therán advierte que han calculado estos y otros panoramas y que están más preparados que el pasado 28 de febrero, fecha en la que Israel y EE. UU. atacaron Irán.
Fuentes iraníes sospechan que fuerzas extranjeras podrían aprovechar las fronteras terrestres para actuar, aunque no ven viable una incursión de ese tipo a gran escala.
Las fuentes también señalaron que el actual conflicto no es nuevo, sino la misma guerra desencadenada a principios de año, que se reanuda porque el propio EE.UU. ha intentado dilapidar un acuerdo, el de Islamabad, que beneficiaba claramente a Irán.
Un memorando que impulsó al desastre
El memorando de entendimiento firmado de forma remota por el presidente estadounidense, Donald Trump, y el presidente iraní, Masud Pezeshkian, el pasado 17 de junio llegó ‘in extremis’ cuando se cumplía el plazo fijado por el propio EE. UU., por lo que el país norteamericano intentó trastocarlo desde un primer momento.
La violación del acuerdo comenzó por el incumplimiento de artículo 1 del memorando en lo que a Líbano se refiere, indican las fuentes diplomáticas, dado que los ataques en el territorio no han parado pese al alto el fuego. Le podría interesar: Irán denuncia como “crimen de guerra” un ataque de EE. UU. cerca de un hospital infantil
La acción determinante para dilapidar el pacto fue el intento por parte de EE. UU. de abrir una ruta alternativa de tránsito en el estrecho de Ormuz a través de aguas omaníes, algo que, según Irán, viola el artículo 5 del memorando, que dice que le concede derecho para supervisar todos los tránsitos, independientemente de la ruta.
Desde Irán afirman que siempre dejarán abierta la vía diplomática pero no volverán a negociar directamente con EE. UU., y que cualquier desarrollo de este tipo llegará de la mano de los principales mediadores en el conflicto, Pakistán, Omán y Catar.

