Aumenta la tensión entre África y Asia tras la solicitud emitida por la Embajada de China en Sudáfrica en la que pidió a sus connacionales residentes o visitantes en Esuatini, conocida anteriormente como Suazilandia, evacuar o trasladarse a zonas más seguras, indicando situaciones de seguridad “compleja” en el país, el único aliado diplomático de Taiwán en este continente.
A través de un comunicado, el Gobierno chino indica “rampantes” actividades de fraude telefónico, apuestas ilegales en internet y un riesgo de orden público “extremadamente alto” en dicho país.
La Embajada también pidió a los ciudadanos chinos a no viajar a Esuatini y solicitó a las instituciones que ya están en dicho país que “evacúen o se trasladen lo antes posible a zonas relativamente seguras como Sudáfrica”.
“Quienes insistan en viajar o permanecer en la zona se enfrentarán a un riesgo de seguridad extremadamente alto, y ello podría afectar a la rapidez con la que puedan recibir asistencia”, mencionó la declaración del Gobierno de China.
Solicitud en medio de tensiones entre China y Taiwán
En una rueda de prensa rutinaria, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Lin Jian argumentó este miércoles que “emitir alertas de seguridad es una práctica habitual en todos los países del mundo” y que Pekín adoptará las “medidas necesarias” para salvaguardar la seguridad y derechos de sus ciudadanos en el extranjero.
El vocero aseguró que ya se han publicado alertas de seguridad similares y que, en concreto, ésta se ha realizado tras una evaluación “prudente y cuidadosa” con el fin de garantizar la seguridad de sus ciudadanos. Le podría interesar: China pone en alerta al estrecho de Taiwán con nuevas maniobras de fuego real
Esta medida llega meses después de que el presidente taiwanés, Lai Ching-te, aplazara un viaje previsto a Esuatini debido a la revocación de los permisos de sobrevuelo de su avión presidencial por parte de Seychelles, Mauricio y Madagascar, un movimiento que Taipéi atribuyó a presuntas presiones de Pekín.
El suceso se enmarcó en la campaña de presión diplomática de China para aislar internacionalmente a Taiwán, isla autogobernada desde 1949 y considerada por Pekín como “parte inalienable” de su territorio.
En la actualidad, Taiwán conserva relaciones diplomáticas plenas con solo doce Estados: siete en América Latina y el Caribe, tres en el Pacífico, uno en África y otro en Europa (la Santa Sede).

