Irán sostuvo este sábado que el futuro de la seguridad en Oriente Medio debe definirse dentro de la propia región y cuestionó el papel de las potencias extranjeras en los conflictos actuales.
El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, formuló esta posición durante una intervención por videoconferencia en el Foro de Diálogo Global 2026, organizado por la Asociación de Política Exterior de Indonesia.
Araqchí acusó a Israel y Estados Unidos de recurrir a la fuerza militar para modificar el escenario político y de seguridad regional. Según el canciller iraní, se ha consolidado una dinámica en la que las operaciones militares han dejado de ser una medida excepcional para convertirse en un instrumento utilizado de manera recurrente. Lea: Miles marchan en Irán bajo una promesa: “Muerte a Estados Unidos”
El ministro condenó además las acciones militares israelíes contra Gaza y el Líbano, así como la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada el 28 de febrero. Araqchí calificó este último conflicto de “injusto” e “ilegal” y afirmó que forma parte de una secuencia más amplia de agresiones que, a su juicio, no han recibido una respuesta internacional suficiente.
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Frente a ese escenario, Araqchí defendió una vía basada en el diálogo entre los países de Oriente Medio. “La seguridad sostenible puede lograrse mediante el diálogo, la creación de confianza, la cooperación y el respeto mutuo entre los países de la región”, afirmó, al rechazar que esa estabilidad dependa de la presencia militar de potencias externas.
El jefe de la diplomacia iraní también advirtió sobre las consecuencias que tendría la falta de una respuesta internacional a los conflictos. Sostuvo que, si las agresiones quedan sin una reacción efectiva, podrían desaparecer progresivamente los límites establecidos por el derecho internacional. Para Araqchí, el contexto actual exige un “cambio de rumbo fundamental” ante el uso cada vez más habitual de la guerra, las sanciones, la intervención y la fuerza.
Sus declaraciones se producen después de que esta semana, durante una visita a Pekín, manifestara que Teherán no busca prolongar el enfrentamiento con Washington y que aspira a retomar las negociaciones diplomáticas. Sin embargo, Irán condiciona ese retorno a que Estados Unidos respete los compromisos asumidos en el memorando de entendimiento alcanzado a mediados de junio. Le puede interesar: Estados Unidos tilda de “disparates sin sentido” informes de la ONU sobre Irán
¿Por qué siguen estancadas las negociaciones entre Irán y EE.UU.?
El acuerdo contemplaba una hoja de ruta de 60 días destinada a avanzar hacia un entendimiento entre ambos países. En julio, el presidente estadounidense, Donald Trump, dio por terminado el pacto, mientras Washington y Teherán intercambiaban acusaciones sobre el incumplimiento de los compromisos previstos.
Desde entonces, las conversaciones permanecen paralizadas y se han registrado enfrentamientos puntuales en la región. Al mismo tiempo, Irán mantiene cerrado el estrecho de Ormuz y Estados Unidos ha establecido un bloqueo naval contra territorio iraní.
Teherán sostiene que cualquier reapertura del estratégico paso marítimo depende de que Washington cumpla las obligaciones que Irán atribuye al memorando de Islamabad. Entre sus exigencias figuran el fin de las agresiones y del cerco naval, el levantamiento de las sanciones sobre el petróleo y la liberación de activos iraníes congelados, además de otros compromisos contemplados por la posición iraní.

