Este domingo, 4 de octubre, Brasil celebra una jornada electoral que, según las autoridades, avanza de forma pacífica y sin contratiempos en todo el país.
El director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, informó en una rueda de prensa que la jornada electoral se desarrolla de manera tranquila, “sin incidentes graves que comprometan el proceso de votación o la seguridad de los electores”.
En el mismo sentido, un balance preliminar del Tribunal Superior Electoral señaló que las votaciones transcurren sin contratiempos, aunque todavía no se han entregado cifras parciales de participación. Lea: Brasil vota entre la disputa de Bolsonaro y Lula y la presión de Trump
Según el organismo electoral, 421 urnas electrónicas han tenido que ser reemplazadas por fallos técnicos, lo que equivale aproximadamente al 0,07 % del total disponible en el país.

Los principales candidatos a la Presidencia, el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador opositor Flávio Bolsonaro, ya acudieron a las urnas.
Flávio Bolsonaro fue el primero en votar
El senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro y principal candidato de la oposición, fue el primero de los aspirantes a la Presidencia en votar.
Bolsonaro acudió a una escuela de Río de Janeiro unos 20 minutos después de la apertura de las urnas, acompañado por su esposa, Fernanda Bolsonaro.
Vestido con una camisa amarilla clara y un adhesivo con el número 22, correspondiente a su candidatura, el senador afirmó que Brasil “necesita un cambio” y manifestó su expectativa de que los ciudadanos expresen “un voto de protesta contra la era de atraso”.
Después de votar en Río de Janeiro, está previsto que viaje a Brasilia para acompañar el escrutinio.
Lula da Silva votó en São Paulo
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca la reelección con el Partido de los Trabajadores, votó hacia las 09:15, hora local (12:15 GMT), en una escuela ubicada en la periferia de São Paulo.
El mandatario llegó acompañado de su esposa, Rosângela ‘Janja’ da Silva, y de algunos de sus aliados políticos. Para la jornada electoral vistió una camisa blanca y un sombrero Panamá.
A la salida del recinto, Lula aseguró estar “muy confiado” tanto por la gestión de su Gobierno como por el trabajo realizado durante la campaña.
Después de votar, el mandatario permanecerá en un hotel de São Paulo, donde aguardará la publicación de los resultados oficiales.

