Este jueves Francia vuelve a paralizarse producto de una nueva jornada de protestas lideradas por estudiantes de secundaria, que intentan presionar al Gobierno de Emmanuel Macron, para que les brinden mejores condiciones de estudio en un momento de alta tensión social y económica en el país.
A este panorama se suman las críticas a las fuertes medidas de seguridad que han implementado la fuerza pública para dispersar las manifestaciones que iniciaron a finales de septiembre, por parte de diferentes gremios, sindicalistas, profesores y organizaciones estudiantiles.
Estos últimos convocaron para este jueves dos masivas marchas en dos puntos calves del centro de París: la plaza de la Bastilla y en el Chatelet. Otras ciudades francesas, como Lille, también han protestado en favor de las mejoras para el sector educativo.
Las marchas de este jueves suceden después de las multitudinarias movilizaciones del martes, cuando, según los sindicatos, protestaron en toda Francia 450.000 personas.
Heridos en medio de las protestas
Tras los recientes casos en los que adolescentes han resultado gravemente heridos durante las protestas por intervenciones policiales, dentro de los cuales se destacan que un joven perdió una mano, otro la visión en un ojo y el tercero heridas en la boca y la mandíbula, los padres de familia se han sumado a las manifestaciones tanto para respaldar sus luchas, como para proteger a sus hijos.
El Gobierno francés, por su parte, ha asegurado que las fuerzas del orden se han visto ante situaciones de extrema de violencia por parte de los manifestantes. Le podría intersar: Protestas estudiantiles en Francia acorralan al Gobierno de Emmanuel Macron
No obstante, el Gobierno reconoció que el malestar estudiantil es legítimo y su ministro de Educación, Édouard Geffray, anunció este mismo jueves que en breve detallaría un plan de reemplazos de profesores, uno de los reclamos de los jóvenes, quienes se quejan de no contar con docentes suficientes.

