Los colegios electorales en Israel abrieron este martes a las 7:00 hora local (2 de la mañana en Colombia)) para acoger las primeras elecciones desde los ataques de Hamás de octubre de 2023, en las que se decidirá quién gobernará el país tras algunos de sus años más violentos y con el primer ministro, Benjamín Netanyahu, segundo en las encuestas.
El actual primer ministro votó al mediodía de Israel, en un colegio electoral del barrio de Katamón, en Jerusalén Oeste, acompañado de su esposa, Sara, según un comunicado difundido por su Oficina. Asimismo, su principal rival, Gazi Eizenkot lo hará unas tres horas después en un colegio en la urbe de Herzliya, cerca de Tel Aviv, según anunciaron sus respectivos partidos anoche.
“¡Vayan a votar!”, instó Netanyahu a los israelíes en hebreo, según el texto, en unos comicios cruciales tras tres años desde los ataques de Hamás y la ofensiva contra Gaza, y en los que el primer ministro no parte como favorito según las encuestas.
Si bien un total de 38 partidos concurren, se espera que solo 11 superen el umbral del 3,25 % del electorado necesario para obtener representación parlamentaria, en unos comicios con dos bloques muy reñidos que, según las últimas encuestas, no tendrán mayoría para gobernar sin el apoyo de los partidos árabes. Lea: El partido de Flávio Bolsonaro reconoce la victoria de Lula da Silva en Brasil
A lo largo del país, y también en los asentamientos ilegales de Cisjordania ocupada, 12.018 colegios electorales han abierto sus puertas para 7.332.000 electores, según las cifras de la Comisión Electoral Central israelí.

Sin embargo, algunos votantes ya han acudido a la urnas: el pasado 15 de octubre lo hicieron los miembros de las misiones diplomáticas en el exterior y, desde el día 21, los soldados en activo del Ejército.
Por ahora, la participación electoral es la más alta desde 1977, según los datos publicados al mediodía por la Comisión Electoral Central de Israel, con un 31,5 % del electorado que ha ejercido su derecho al voto, tres puntos más que en los comicios de 2022.
“Se trata de una celebración de la democracia israelí, en la que hoy participarán por primera vez cerca de 330.000 jóvenes israelíes”, destacó en el acto de apertura de la jornada el portavoz de la Comisión Electoral Central de Israel, Dean Livne.
El portavoz añadió que “a lo largo del día, es posible que circulen por internet rumores, desinformación o informes engañosos”, por lo que instó a los ciudadanos “a verificar la fuente y el contexto de cualquier noticia, imagen o video antes de compartirlos, y a confiar únicamente en la información publicada por las autoridades oficiales”.
Dado que a los israelíes en el extranjero no se les permite el voto a distancia, la ONG estadounidense AID Coalition, al frente de la iniciativa Fly&Vote que facilita el regreso de los israelíes para votar, estima que al menos 67.000 han vuelto para ejercer su derecho al voto, la mayoría desde Europa y Estados Unidos.
¿Seguirá Netanyahu en el poder?
Según las últimas encuestas de las tres principales cadenas de televisión, publicadas tres días antes de las elecciones, la coalición encabezada por el ex jefe del Ejército Gadi Eisenkot obtendría entre 52 y 56 escaños, frente a 50 del bloque de Netanyahu. Ambas lejos de la mayoría de 61, por lo que el apoyo de los partidos árabes al bloque opositor podría ser clave para su investidura.
Netanyahu, líder del derechista Likud, acude a los comicios apoyado por las formaciones judías ultraortodoxas y los ultranacionalistas, a los que ponen rostro los ministros supremacistas y colonos de su Ejecutivo: Bezalel Smotrich de Finanzas; e Itamar Ben Gvir, de Seguridad Nacional.
El bloque de Eisenkot, al frente del partido de centro-derecha Yashar! (¡Recto!), lo conforman el partido de derecha Beyajad (Juntos), de Naftali Bénet y Yair Lapid; Israel Beitenu (Israel, Nuestro Hogar) del derechista Avigdor Líberman; y Los Demócratas, del centro-izquierda de Yair Golán.
Las últimas encuestas otorgan entre 14 y 16 escaños a los partidos árabes (la Lista Conjunta formada por Jadash, Taal y Balad; y Raam) y solo una de ellas da escaños (4) a un nuevo partido pro-opositor: Los Reservistas-Bloque Económico.
En torno a un 20 % de la población de Israel (de un total de 10,3 millones) son “árabes israelíes”, palestinos con ciudadanía israelí descendientes de quienes no huyeron o fueron expulsados tras la guerra que precedió a la creación del Estado.
Ellos -a diferencia de la población palestina de Jerusalén Este ocupado- sí pueden votar y suponen un 17 % del electorado, si bien en elecciones pasadas se han mostrado favorables al boicot.
Las elecciones pondrán el termómetro al país, tras una legislatura que comenzó con las mayores protestas de su historia tras el intento de Netanyahu de lapidar la independencia del poder judicial, se vio atravesada por la masacre del 7 de octubre, los rehenes y la ofensiva contra Gaza, y arrastra una consecución de escaladas bélicas contra Líbano e Irán, la última este marzo.

