Paul Mackenzie, el líder de una secta cristiana en Kenia, fue condenado por un tribunal a 200 años de cárcel por los cargos de asesinato a 190 niños y un adulto, durante la matanza que el pastor organizó contra sus discípulos entre 2021 y 2023, que resultó en la muerte de al menos 430 personas, entre hombres, mujeres y menores de edad.
Además de Mackenzie fueron condenados 26 de sus cómplices con penas de entre 100 y 160 años de cárcel tras haber participado en las masacres realizadas en el bosque Shakahola, ubicado en el condado Kilifi donde se encontraba la sede de la secta.
La Iglesia Internacional de las Buenas Noticias era el lugar que lideraba Mackenzie y en donde se imponía un ayuno forzado que tenía como objetivo la espera de la llegada del apocalipsis y una “reunión” con Jesucristo.

Luego de que un familiar de uno de los integrantes del culto denunciara su desaparición en abril de 2023, se inició la investigación y búsqueda de los cadáveres, en la que se encontraron fosas comunes en el bosque. Según los sobrevivientes, el pastor les lavó el cerebro a sus seguidores y utilizó “escuadrones de la muerte” para asesinar a aquellos que rompieran el ayuno. A día de hoy aún se buscan más cuerpos en el bosque, debido a que la cifra de desaparecidos asciende a cientos más.
En el veredicto de culpabilidad inicial, el tribunal señala que el ayuno “se comunicó a través de ancianos de la aldea, se reforzó durante reuniones regulares y se hizo cumplir mediante un sistema estructurado” y posteriormente agregó que se ejecutó “de manera secuencial, comenzando con los niños, mientras que guardias controlaban el movimiento e impedían que los seguidores escaparan”.
Los detalles de los asesinatos cometidos en el bosque Shakahola
Más de 70 niños fallecieron por inanición y otra veintena fueron asesinados por estrangulamiento o de un golpe en la cabeza, según la jueza Diana Kavedza. No se puede establecer de qué forma fueron asesinados los demás, ya que la descomposición de los cadáveres está en estado avanzado.

“La evidencia estableció que Mackenzie emitió una directiva que exigía a sus seguidores ayunar hasta la muerta, comenzando por los niños, y que la directiva se hizo cumplir mediante violencia, confinamiento y retención de alimentos y agua hasta la muerte”, indica la condena emitida por la magistrada, la cual se publicó en redes sociales por la Fiscalía de Kenia.
Mackenzie ya ha enfrentado otros procesos judiciales y acusaciones relacionadas con los asesinatos, como la de terrorismo y otra masacre en la que 52 personas fueron encontradas en fosas comunes de Kwa Binzaro, tras ser sometidos a ayunos organizados por el líder religioso desde la cárcel.

