Mundo


En 24 horas murieron cerca de 2000 infectados por COVID-19 en EE.UU.

Los contagiados por el nuevo coronavirus en este país ascienden a 396.000 y el número de muertos, a 12.813.

EL UNIVERSAL Y EFE

08 de abril de 2020 07:11 AM

Cerca de 2.000 personas, infectadas con COVID-19, fallecieron en las últimas 24 horas en EE.UU, según el conteo que hizo anoche la universidad Johns Hopkins.

El número de casos confirmados ascendió a 396.000 tras sumar más de 29.000 ayer martes, día en el que murieron 1942 contagiados, la cifra más elevada hasta la fecha de muertos en un solo país en un periodo de 24 horas. De esa manera la cifra total de muertos a causa de la pandemia en EE.UU. ascendió a 12.813, acercándose así a los dos países con más víctimas fatales, hasta ahora: Italia (17.127 muertos) y España (13.798).

Las vecinas Nueva York y Nueva Jersey siguen siendo el epicentro de la pandemia con más de 183.000 positivos y 6.721 muertos entre los dos, aunque los brotes en estados como Michigan y Luisiana son cada vez mayores y más mortíferos.

Con 731 fallecidos, Nueva York registró el martes su jornada más mortífera por el COVID-19, pero al mismo tiempo confirmó que puede estar llegando a una fase de estabilización de la pandemia.

“Detrás de todos estos números hay un individuo, una familia, una madre, un padre, un hermano, una hermana. Mucho dolor otra vez hoy”, lamentó el gobernador, Andrew Cuomo, en su conferencia de prensa diaria.

En medio del sufrimiento, sin embargo, Nueva York comienza a ver algún motivo para la esperanza.

El número diario de nuevas hospitalizaciones, pese a un aumento en las últimas 24 horas, muestra según Cuomo una clara tendencia a la baja y lo mismo ocurre con los ingresos en unidades de cuidados intensivos y las intubaciones.

El gobernador dijo que las proyecciones que maneja el estado dicen que “se está alcanzando una estabilización en el número total de hospitalizaciones” y que, a priori, los peores escenarios previstos no se van a cumplir.

AFROAMERICANOS Y COVID-19

Por otro lado, el alto porcentaje de afroamericanos muertos por COVID-19 en Estados Unidos ha empezado a encender las alarmas en el país en plena crisis por la pandemia.

El gobernador de Luisiana, John Bel Edwards, fue el primero el lunes en dar la voz de alarma al advertir que un 70 % de los casi 600 fallecidos en su estado son afroamericanos, pese a que el colectivo apenas representa el 33 % de la población.

Números parecidos han aflorado en Illinois, que con un 15 % de afroamericanos representan el 43 % de muertes y el 28 % de contagios, o en Michigan, que representando un 14 % de la población del estado suman un 40 % de los fallecidos y un 33 % de contagios.

Las cifras son tan alarmantes que el presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo durante una rueda de prensa que su Gobierno las está estudiando con detenimiento para entender qué es lo que está pasando.

Uno de sus más altos asesores médicos, Anthony Fauci, achacó los datos de mortalidad a la mayor incidencia de enfermedades como la diabetes, el asma, la hipertensión y la obesidad entre la comunidad negra.

La epidemióloga Sharrelle Barber de la Universidad Drexel en Filadelfia aclaró a The New York Times que la causa de la mortalidad mayor entre afroamericanos “no es biológica”, sino que “realmente son las desigualdades estructurales existentes”.