En un escenario ya tumultuoso, la región de Oriente Medio está nuevamente en el ojo del huracán. Al menos 40 personas han muerto en Israel, víctimas de un sorpresivo ataque por tierra, mar y aire de Hamás desde Gaza, lo que provocó una contraofensiva del ejército israelí, que se declaró en guerra. Un conflicto que para muchos parece reciente, pero cuyas raíces se hunden profundamente en la historia. Atención: Israel se declara en estado de guerra tras ataque desde Gaza
Los orígenes de la disputa entre Israel y Palestina se remontan a finales del siglo XIX, con la aparición del movimiento sionista, que aspiraba a establecer un hogar nacional para el pueblo judío en lo que entonces era Palestina, una parte del Imperio Otomano. Esta aspiración no tardó en chocar con las ambiciones nacionales de la población árabe que ya residía en la región.
La Declaración Balfour de 1917, en la que el gobierno británico expresaba su apoyo a la creación de un “hogar nacional para el pueblo judío” en Palestina, complicó aún más la situación. Si bien la declaración también mencionaba que no se perjudicarían los derechos civiles de la población no judía existente, en la práctica, la tensión entre ambos grupos creció.
El control británico sobre Palestina después de la Primera Guerra Mundial y la migración judía en aumento durante el periodo de entreguerras intensificaron las tensiones. La violencia estalló periódicamente, culminando en el levantamiento árabe de Palestina a finales de la década de 1930.
Con el Holocausto y el final de la Segunda Guerra Mundial, la urgencia de establecer un refugio seguro para los judíos supervivientes se convirtió en una prioridad internacional. En 1947, la ONU propuso un plan de partición, dividiendo Palestina en un estado judío y otro árabe. Aunque fue aceptado por las autoridades judías, fue rechazado por las árabes.
El 14 de mayo de 1948 se proclamó el Estado de Israel. De inmediato, los países árabes vecinos invadieron, dando lugar a la primera guerra árabe-israelí. Israel no solo sobrevivió, sino que expandió su territorio.
Desde entonces, varias guerras y levantamientos, conocidos como Intifadas, han sacudido la región. A pesar de los esfuerzos de paz, especialmente los Acuerdos de Oslo en la década de 1990, la paz sigue siendo esquiva. Hamás, que ha controlado Gaza desde 2007, ha sido un actor crucial en la continuación del conflicto. Galería: al 40 muertos y 700 heridos tras escalada entre Israel y Palestina

DECLARAN LA GUERRA
Los eventos recientes ilustran la fragilidad del escenario. Según fuentes médicas israelíes, los ataques de Hamás este sábado 7 de octubre han resultado en más de 740 heridos en Israel. Simultáneamente, al menos diez palestinos, incluido un periodista, han muerto en Gaza.
Además de los ataques, hay informes de milicianos palestinos que entraron en Israel y tomaron al menos 50 rehenes. Se ha informado que continúan los combates en varias comunidades israelíes, con milicianos de Hamás y Yihad Islámica enfrentándose a las fuerzas israelíes.
En medio de la crisis, las autoridades instan a la prudencia. “No abran las puertas, quédense dentro, cierren las ventanas”, ha advertido el alcalde de Sderot, una ciudad cerca de Gaza.
El presidente israelí, Isaac Herzog, ha denunciado a Hamás, señalando que su único objetivo es el “asesinato a sangre fría de hombres, mujeres y niños inocentes”. También ha alegado el apoyo de Irán al grupo. Egipto mantiene contactos para frenar la escalada entre Israel y Palestina
El choque no solo es militar, sino también de inteligencia. A pesar de las evaluaciones recientes que sugerían que Hamás no buscaba una confrontación, el grupo lanzó un ataque devastador, sorprendiendo a las autoridades israelíes.
Esta saga es un recordatorio de que el conflicto Israel-Palestina, aunque antiguo, sigue siendo peligrosamente actual. La esperanza de una solución duradera, por el momento, parece lejana.
