Mañana se cumplen 80 años de una de las muertes de mayor resonancia en Colombia. Por esos días, el periódico El Siglo, bastión del Partido Conservador, reiterativamente preguntaba a la opinión pública: ¿Por qué mataron a Mamatoco? La extraña muerte de este inquieto costeño, boxeador, líder, cronista empírico, apodado ‘Mamatoco’, fue noticia durante muchos meses en Colombia y se convirtió en el mazo para golpear moralmente a los liberales, demolición que finalmente concluyó con la dimisión del presidente Alfonso López Pumarejo, el 7 de agosto de 1945.
Señalamientos no aclarados que relacionaban a uno de los hijos del presidente con el asesinato; denuncias por corrupción al interior de la familia presidencial; deterioro del orden público debido al incremento de la violencia partidista en el campo; en ese contexto, el 10 de octubre del 1944 en la ciudad de Pasto se produjo un intento de golpe de Estado que fracasó, cuando un grupo de oficiales del Ejército intentó apresar al presidente y levantar a las Fuerzas Armadas, pero fueron contenidos engañosamente por la radio nacional que informaba que las otras guarniciones respaldaban al mandatario.
Ese homicidio abrió la llave a una serie de asesinatos nunca aclarados que no paran desde los años 40, en el siglo pasado: el del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán, Jaime Garzón, Gloria Lara, Elizabeth Montoya de Sarria ‘la Monita Retrechera’, Álvaro Gómez Hurtado, coronel Óscar Dávila, exterminio de la Unión Patriótica, una larga lista de militares, policías y ciudadanos asesinados por guerrilleros, paracos, delincuencia común y organizada, falsos positivos, intolerancia, narco y microtráfico.
Sostengo que los colombianos arrastramos un trauma transgeneracional, en ocasiones complejo y en muchas otras vicario.
El trauma simple ocurre cuando enfrentamos un hecho amenazante o frustrante que superó nuestra capacidad de afrontamiento; si el evento adverso se sostiene en el tiempo, el trauma se configura complejo; y si es un modo de vida, es un trauma vicario; cuando por su magnitud, duración o significado afecta nuestros genes, se expresa como transgeneracional; o sea, que podemos tener nuestra salud mental o física comprometida sin haber sufrido directamente los abusos o el desamparo traumatizante.
La tendencia a la violencia, además de los factores socioculturales, se determina por haber sufrido efectos psicológicos devastadores de cualquier forma de trauma, que paradójicamente se vuelve adictiva, por lo tanto tiende a ser repetitiva. Bessel van der kolk ‘¿El cuerpo lleva la cuenta’, 2015.
Falta más estudio en nuestras facultades de Medicina y de Ciencias Sociales sobre las consecuencias del trauma, no solo en la salud mental, también en la Física. El trauma al afectar los sistemas endocrino e inmunológico constituye una de las causas de muchas enfermedades médicas. Dudo que la paz total se alcance tratando los síntomas y no integralmente la enfermedad.
*Psiquiatra.
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