Para los católicos la palabra cónclave tiene una connotación especial. Cónclave es Junta de cardenales para elegir nuevo papa. Es un grupo de personas ilustres que reúnen a escoger a la cabeza de la Iglesia. Por esto considero ofensivo que Olmedo López, el exdirector de la UNGRD, llame así al grupo de funcionarios, ministros y directores de departamentos que maquinaban los acuerdos para comprar congresistas. Es indignante que estos cabecillas de la corrupción se autodenominen así argumentando que de ellos salía el humo blanco cuando lograban alianzas de alto nivel.
A estos delincuentes les hubiera quedado mejor una sigla como las de la guerrilla FPA (Frente Para Corromper), ya que su función era, además de salvar las reformas de Petro, manipular otros temas puntuales de país cuando necesitaban de aforados, congresistas, ministros y directores de departamentos. A lo mejor podría ser llamados FPC (Frente Para Comprar), pues se presumen corruptos por tradición. Nadie inexperto es capaz de armar semejantes entramados y mover esas cantidades de dinero sin tener experiencia. Ese argumento frágil de que tanto Olmedo como Sneyder Pinilla solo seguían órdenes es difícil de tragar. Para organizar ese armazón hay que conocer el estado, sus vericuetos y los proveedores corruptos que facilitan los dineros para pagarse con contratos. A estos malhechores experimentados poco les importó dejar sin agua a los sedientos habitantes de La Guajira, robarse a los colombianos ni extorsionar políticos.
Es fácil evidenciar el miedo con que habla el señor López. Se expresa de forma temerosa y se guarda gran parte de lo que sabe para su negociación con la Fiscalía, espera un principio de oportunidad. O sea, echar al agua a otros para salvar su pellejo. Algo de cobardes y tramposos. Pero es que a pesar de pretender parecerse a la Iglesia católica, entre estos personajes… que entre el diablo y escoja… y como dice el mismo Olmedo: él conoce el monstruo porque vivió en sus entrañas. Allí se darán diente, se acusarán entre ellos y saldrán más nombres “respetables”.
Lo que es difícil de creer es que el presidente sea ajeno a todo esto. De serlo, no entiendo cómo duerme tranquilo rodeado de tantas artimañas, sabiendo que le han robado a los pobres de una población donde los niños se mueren de sed, habiendo nombrado en su gobierno a ladrones confesos y logrando sus reformas a punta de coimas. A lo mejor, sus épocas de guerrillero lo entrenaron para ser impermeable ante el dolor de los demás. Pero es que si robar es malo, despojar al pobre es desalmado. Lo graciosos es que entre los propósitos de la UNGRD está “Contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de las personas y al desarrollo sostenible, a través del conocimiento del riesgo, su reducción y el manejo de los desastres asociados con fenómenos de origen natural y humano no intencional”. Este desastre es humano… y totalmente intencional.
