Si se hace un justo análisis, los que menos privilegios deberían tener son aquellos que han sido privilegiados al hacer parte de las instituciones gubernamentales como los congresistas, los oficiales de la fuerza pública y de policía, ministros, directores de institutos, etc.
Creo por el contrario que deberían recibir todo el peso de la Ley y la reclusión no debería presentarse como un privilegio sino que deberían estar en una correccional o centro penitenciario en donde no existan esos privilegios como lo hemos podido observar en los últimos años. Hasta las guarniciones militares las convierten en sitios para pagar las penas como si lo que hubieran hecho no lesionara a la sociedad en general de una manera que termina haciéndole daño a la Rama Judicial.
¿Privilegios porqué razón a quienes deberían ser ejemplo para todos los ciudadanos, jóvenes y niños del país? Mal ejemplo no solo a aquellos que han asesinado, que han sido capturados con posesión de narcóticos como el caso del mayor de la semana anterior, de quienes participaron en desapariciones de ciudadanos, en fin, de hechos que además de doler por su gravedad también porque quienes lo hicieron eran esos personajes que todos deberíamos mirar como ejemplo.
La Ley debería hacer que la pena fuera mayor y sin ningún tipo de privilegios por la confianza que de ellos se tenía en la sociedad y los privilegios de que gozaban. Lo visto a través de los medios en su justa denuncia nos permiten decir que lamentablemente la corrupción está incluso en quienes hacen las leyes y permiten a través de estas que esos personajes reprochables desde todo punto de vista, terminen beneficiándose de normas que, más parecen un premio que un castigo.
Gente condenada por masacres y otros execrables delitos privilegiados en guarniciones militares, en casas y espacios diferentes en donde de todos es conocido pueden hacer y deshacer, terminan pareciendo que la sociedad les quedó debiendo y no que fue lastimada en lo más profundo.
Se ha comprobado que entran y salen de esos sitios como si fuera su propia casa. Se los ha visto tomando aviones sin ningún tipo de acompañamiento penitenciario, entrando y saliendo de ellos con músicos, licor y mujeres, en fin, hasta emparrandados en ellos como si no estuvieran allí por motivos que la sociedad rechaza y que quiere paguen por sus delitos.
Lamentable todo lo que viene ocurriendo como se ha denunciado. No se puede entender cómo viven allí como en un” escampadero” para que no les suceda nada e incluso, desde allí, continúan delinquiendo con todos los juguetes necesarios para ello.
Espectáculos como el del coronel Plazas, los para políticos, los oficiales de la fuerza pública y de policía, funcionarios públicos, etc., son los que nos hacen reflexionar sobre estas medidas.
¿Será acaso que quienes ven estos hechos no piensan que esto no es democracia? ¿No pensarán que se sigue privilegiando a quienes eran privilegiados antes de violar las normas y la Constitución? ¿Qué acá todo es “palanqueado” entre sus amigotes y que se creen con el derecho de violentar hasta las propias leyes carcelarias?
Las Leyes no son sólo para los de ruana sino que deben aplicarse a todos los colombianos sin distingo alguno, cosa que en el país no sucede.
*Periodista, ex asesor de paz del gobierno Pastrana, ex facilitador del gobierno de Uribe para un acuerdo humanitario.
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