Luego de que la Registraduría Nacional divulgara los resultados preliminares de la segunda vuelta presidencial celebrada este domingo 21 de junio de 2026, el país entró en una nueva etapa del proceso electoral: el escrutinio, el mecanismo oficial mediante el cual se verifican y consolidan los votos para confirmar quién será el próximo presidente de Colombia para el periodo 2026-2030.
Aunque el preconteo permite conocer una tendencia el mismo día de la votación, los resultados que tienen validez jurídica solo se obtienen una vez finaliza la revisión oficial realizada por las autoridades electorales. Por esa razón, pese a que durante la noche electoral se puede identificar a un candidato con ventaja, la confirmación definitiva depende del avance y la culminación del escrutinio. Lea: “¡Colombia, aquí está tu tigre!“: el discurso de Abelardo tras ganar las elecciones
La expectativa es mayor en elecciones cerradas, donde las diferencias entre los candidatos son reducidas y cualquier revisión de documentos o reclamación puede ser objeto de seguimiento por parte de las campañas políticas y de la ciudadanía.
Durante las horas posteriores al cierre de las urnas, millones de colombianos comenzaron a preguntarse cuánto tiempo puede tardar este procedimiento y cuándo se conocerá oficialmente el nombre del nuevo jefe de Estado.
¿Cuál es la diferencia entre el preconteo y el escrutinio?
Uno de los aspectos que más genera dudas entre los ciudadanos es la diferencia entre ambos procesos.
El preconteo corresponde al conteo rápido de votos que se divulga el mismo día de las elecciones a través de la Registraduría y de los medios de comunicación. Su propósito es ofrecer una tendencia preliminar sobre el comportamiento de la votación y permitir que la ciudadanía conozca los primeros resultados durante la tarde y la noche electoral.

Sin embargo, estas cifras tienen carácter informativo y no constituyen el resultado oficial de la elección.
El escrutinio, por su parte, es el procedimiento mediante el cual se revisan y consolidan oficialmente los resultados. En esta etapa se verifican los documentos electorales, se revisan posibles inconsistencias y se estudian las reclamaciones presentadas por campañas políticas o testigos electorales.
Por ello, aunque el preconteo pueda mostrar una ventaja clara de uno de los candidatos, el resultado definitivo depende de la culminación del escrutinio.
En consecuencia, durante esta fase lo más preciso es señalar que un candidato lidera el preconteo o se perfila como ganador, mientras las autoridades electorales concluyen la revisión oficial.
¿Qué se revisa durante el escrutinio electoral?
El escrutinio implica una revisión detallada de los documentos que respaldan los resultados de cada mesa de votación.
Entre los elementos que pueden ser objeto de verificación se encuentran las actas de escrutinio, los formularios electorales diligenciados durante la jornada, los resultados registrados por los jurados de votación y las reclamaciones que presenten campañas o testigos acreditados.
Así mismo, las autoridades electorales pueden revisar posibles inconsistencias documentales y consolidar la totalidad de los votos obtenidos por cada candidato.

Durante este proceso también se tienen en cuenta los votos en blanco, los votos nulos y los sufragios no marcados, con el fin de garantizar que la consolidación final refleje de manera precisa la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas.
¿Cuánto puede durar el escrutinio en Colombia?
No existe un plazo único para todos los escrutinios electorales.
La duración depende de diversos factores, entre ellos el número de mesas de votación que deben ser revisadas, la cantidad de reclamaciones presentadas, la diferencia de votos entre los candidatos y la necesidad de verificar documentos específicos.
Cuando la ventaja entre los aspirantes es amplia, el proceso suele avanzar con mayor rapidez. Sin embargo, cuando se trata de una elección cerrada, las campañas acostumbran revisar con mayor detalle los formularios y soportes electorales, lo que puede prolongar la consolidación definitiva de los resultados.
Por esta razón, las autoridades electorales insisten en que los datos oficiales solo se conocen cuando finaliza la revisión correspondiente y se consolidan los resultados de manera formal.
¿Quién realiza el escrutinio y cuándo habrá un presidente oficial?
El escrutinio está a cargo de las autoridades electorales competentes. En el proceso intervienen las comisiones escrutadoras y, en las etapas que correspondan, el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Estas instancias son las encargadas de revisar la información proveniente de las mesas de votación, verificar la documentación electoral y resolver las reclamaciones que puedan surgir durante la consolidación de los resultados.

La confirmación oficial del nuevo presidente de Colombia se producirá únicamente cuando concluya este procedimiento y las autoridades electorales certifiquen los resultados definitivos.
Hasta entonces, las cifras del preconteo continúan siendo una referencia preliminar sobre la tendencia electoral, pero no constituyen una declaratoria oficial.
El escrutinio también puede generar ajustes frente a los datos divulgados inicialmente durante el preconteo. Aunque en elecciones con amplias diferencias esos cambios suelen tener un impacto limitado, en contiendas más cerradas cualquier corrección puede ser seguida con especial atención.
Esperar la finalización del escrutinio resulta fundamental porque este proceso brinda seguridad jurídica al resultado electoral, permite verificar la documentación y evita confusiones derivadas de interpretaciones prematuras de los resultados preliminares.
Una vez concluyan las revisiones y se consoliden oficialmente las cifras, quedará confirmado quién será el presidente electo de Colombia para el periodo 2026-2030. Posteriormente comenzará el proceso de empalme con el Gobierno saliente, antes de la posesión presidencial prevista para el próximo 7 de agosto de 2026.
Mientras avanza el escrutinio, las autoridades recomiendan consultar únicamente información proveniente de fuentes oficiales, diferenciar entre preconteo y escrutinio, evitar compartir cifras sin verificar y seguir los reportes institucionales sobre el avance de la consolidación de resultados y las posibles reclamaciones que se presenten durante el proceso.
