El gobernador Juan Carlos Gossain mostró hace pocos días ante los medios, los resultados de una “Jornada de aseo” que realizó para maquillar el vetusto Palacio de la Proclamación.
Toneladas de basura y algunas reliquias de incalculable valor histórico como el acta de posesión de Rafael Núñez en la Presidencia de la República de 1892 y la primera “Rueda de la Fortuna” usada por la Lotería de Bolívar para “tirar” los sorteos de cada lunes fueron hallados entre latas y botellas de gaseosas Kolcana, Lux, cerveza Germania y del ron Popular, “tornillo” de la otrora famosa Industria Licorera de Bolívar, entre cientos de chécheres más.
Buena iniciativa del Gobernador y su equipo. A nadie se le había ocurrido antes, ni siquiera para usarla como cortina de humo frente a tantas crisis que ahí se han sucedido en los últimos años. Lo que no sabe el gobernador, es que su iniciativa sirvió para descubrir la existencia de sólidos desechos, que bien podrían describir la desecha historia de la mohosa política departamental.
Tales hallazgos no han sido exhibidos, pero como todo se sabe, de algo me enteré por el correo de las brujas, de esas que pululan por ahí por la Inquisición.
Me dijeron que en el tercer piso encontraron un nido de un ave de plumas negras con un par de huevitos que no fueron empollados; en el segundo piso, docenas de bolsas vacías de comidas para mascotas marca Gatsy junto a cientos de talonarios de chances, abundante material de propaganda política invitando a votar por “un Guerrero a la Constituyente”, del “Rey Arturo” al senado de la república y hasta panfletos del frente Canal del Dique de las AUC.
Dicen que en la “histórica” jornada de aseo, en el afán de buscar más basuras, descubrieron una puerta falsa en el despacho, que pensaron sería el atajo usado por los gobernadores para escapar de visitantes de la provincia bolivarense iracundos por promesas burocráticas incumplidas; pero no, la puerta conducía a un cuarto de san alejo donde había un viejo baúl lleno, al parecer, de pertenencias de altos funcionarios, que fueron colocados cuidadosamente como para configurar una capsula del tiempo.
Entre el variado número de objetos encontrados se destacan una gorra talla XXL verde con un logo de la U autografiada por un tal JJ, un mini mercadito envuelto en papel celofán rojo y azul, varias botellas de whisky al lado de dos pares de zapatos rayados en la punta, un tarrito de gel para el cabello y polvo rosado blanqueador, un retrato de Napoleón Bonaparte, un barquito de madera réplica de un hospital flotante, unas corbatas Hermes carcomidas por el gorgojo que salía de una bolsa de harina de maíz Trescastillos y un teléfono celular hecho de un material a prueba de estrellones contra la pared.
Tanta cosa encontrada en esta primera jornada de aseo, da pie para que el gobernador organice otra. Y que sea de limpieza, porque a pesar de las buenas intenciones que pueda tener Gossain, no es fácil cambiar la cara y menos el corazón de una entidad que por años ha estado impregnada de una mentalidad arcaica y permeada por todos los vicios de la política tradicional.
