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Mientras que en Estados Unidos la infidelidad es considerada como un acto que trasgrede la moral y genera un poco de vergüenza, inaceptable para altos funcionarios y personalidades de la vida pública, en nuestro país, Colombia, se puede considerar la infidelidad como la coartada perfecta y la práctica de las relaciones extramatrimoniales pueden ser de gran ayuda en materia probatoria, para justificar la no asistencia a reuniones con personalidades sindicadas de narcotráfico y bandas criminales, para de esta manera obtener la absolución.
El director de la CIA (Agencia de inteligencia Estadounidense), presentó su renuncia como consecuencia de hacerse público el hecho de que mantenía una relación extraconyugal. Para Petraeus, el haber mantenido una relación "extraconyugal" es un comportamiento “inaceptable",
El alto oficial, “exgeneral”, había tomado las riendas de la agencia luego de liderar la misión de la OTAN en Afganistán y por su experiencia considerado como uno de los mejores oficiales del gobierno americano.
Petraeus, con el honor digno de su cargo, se dirigió a la Casa Blanca y le presentó al presidente Barack Obama la renuncia como director de la CIA, por “motivos personales”, y el mandatario estadounidense Barack Obama le aceptó el retiro.
Por el contrario, en Colombia las relaciones extramatrimoniales se usan por altos funcionarios del Estado como coartada para buscar justificación en procesos penales. El exdirector Seccional de Fiscalías, Guillermo León Valencia Cossio, la usó para protegerse de las acusaciones y demostrar que no asistió ni participó en francachelas en la ciudad de Pereira, en compañía de Freddy Manco Torres, Alias “El Indio”. Acusado de narcotráfico ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, declaró para demostrar que no se reunió con alias el 'Indio’, el 18 de junio del 2008, que ese día se encontraba con una amiga en un motel de Pereira.
Dijo en su declaración: “Ese día salí de Medellín como a las cinco de la tarde para Pereira y fui al hotel Meliá a recoger a mi amiga. Luego pasamos por una charcutería, compré dos botellas de whisky y dos de aguardiente y después nos fuimos para el motel. Entramos como a las siete de la noche y salimos al otro día como a las tres y treinta de la tarde”.
Según Valencia Cossio, y no muerto de la risa, viajó a la capital del Risaralda ese día de manera incógnita y sin su acostumbrada escolta, para encontrarse con una amiga en un motel. Por lo tanto, nunca se reunió con el indio y su tribu.

*Abogado

*Rotaremos este espacio entre distintos columnistas para dar cabida a una mayor variedad de opiniones.

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