Antes de hacer el análisis a este artículo, explico los cambios fundamentales que viene para la información financiera. Colombia, nuestro país, entró al proceso de la globalización de la economía, los tratados de libre comercio, las inversiones extranjeras, acceso a mercados de capitales, entre otros. El Gobierno nacional, para poder darle la dinámica, crecimiento de sus mercados, ser competitivos, creó unos estándares para que las normas contables locales estén armonizadas con normas y prácticas contables de clase mundial.
Lo anterior significa que la información financiera emitida por las empresas colombianas estará acorde con el mismo idioma financiero mundial. Es decir, los estándares internacionales para presentar informes financieros, conocidos como NIIF-IFSR, fueron incorporados a las normas y regulación nacional. Para implementarlo en las empresas en Colombia se requiere de profundos cambios en los diferentes actores, tales como profesión contable, entidades de vigilancia y control, legislación tributaria y comercial, entre otros.
Adoptar estas normas mejorará la productividad de las empresas y serán más competitivas en el mundo con la internacionalización de las relaciones económicas de las personas naturales y jurídicas. En resumen, las NIIF son un marco normativo, basados en principios, valores económicos, cuyo horizonte es amplio y su filosofía no solo trata de plan de cuentas y dinámica contable, como están fundamentadas las contabilidades de las empresas colombianas. Por lo anterior las empresas de los diferentes sectores económicos emitirán reportes financieros comparables en el mundo, para tomar decisiones de inversión y financiación, y conocer el desempeño propio.
Ahora bien, ¿qué tiene que ver la política con la estandarización de la información financiera? Así como las empresas del país deben cambiar para estar acordes con la globalización mundial, es pertinente este análisis por todos los ciudadanos que queremos ver una mejor ciudad. Es un buen momento para que todos los ciudadanos vinculados a la política, retomemos y recordemos los valores humanos, los deberes con la familia, con la ciudad, con el medio ambiente, urbanidad, relaciones humanas, relaciones públicas, comportamientos, civismo, reglas de movilidad, entre otros.
Adoptar las anteriores reglas y buenas costumbres permitirá tener buenos dirigentes, gobernantes y por supuesto una mejor ciudad. Aprovecho este medio para darle crédito a una cartilla emitida por la alcaldía, cuya lectura y aplicación debe ser de carácter obligatorio de todos los ciudadanos: “Comportamientos para reaprender y transformar la vida en comunidad”, de esta forma armonizamos con el ciudadano ideal para Cartagena.
*Concejal
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