La patria boba fue el periodo entre las declaraciones de independencia de La Nueva Granada en 1810 y la reconquista española de 1816, donde predominó la inestabilidad política y atraso estatal por las rencillas entre centralistas y federalistas, acompañadas de los pensamientos románticos inaplicables de muchos próceresSi no al pie de la letra, por lo menos lo que estamos viviendo ahora en Colombia encajaría en el papel de patria boba, siendo que la confrontación entre el presidente Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe Vélez está sumiendo al país en un periodo de inercia inocultable y abriendo el camino a una izquierda armada, psiquiátrica y sanguinaria.
En la patria boba, tiene mucha culpa el congreso que una vez más satura a la opinión con sus actos de corrupción, protagonizados por una mayoría mafiosa incrustada en él, siendo un motivo más para su revocatoria y convocar una asamblea constituyente, que tenga como objetivo la paz.
El presidente Juan Manuel pretende manejar el país con titulares de prensa románticos e inexistentes, mientras la guerra se clava en el corazón de los colombianos con muertos a toda hora, atracos rutinarios y una canasta familiar inalcanzable, como consecuencia de un proceso de paz mal planteado. De allí que Uribe y Juan Manuel deben trabajar igual por la paz sin impunidad, recuperando el rumbo, de lo contrario se avecinan tiempos para emigrar.
Coletilla: el gobernador de Sucre, Édgar Martínez, dice frescamente que “Sucre pasó de ser la gran vergüenza, al gran orgullo nacional” en cuatro meses de su gobierno. Con respeto insisto; ¿el gobernador si está bien de la cabeza, o cree que en Sucre todos somos ignorantes? Un poco de respeto por la gente no está de más.
Coletilla: el rector de Unisucre, Vicente Periñan, aspira a ser reelegido; su gestión criticada por algunos y reconocida por otros lo coloca en la opción de repetir y seguir luchando por la universidad.
Coletilla: “Los papeles de Panamá” del Mono Papayo y el Peyi Paternina (presento disculpas a los lectores por denominarlos así, pero ellos siempre solicitan que así sea), uno exalcalde de Sincelejo y el otro hijo de este y diputado de Sucre, manifestaron que sus movimientos comerciales en Panamá obedecen a exportar los conocimientos –cual Albert Einstein- del Mono Papayo. Ese escándalo de corrupción implica a la elite mundial; ¿con que fuerzas llegaron el Papayo y el Peyi allí? ¿La alcaldía de Sincelejo da para eso? Pregunto ¿qué opina la gente? Ojalá salgan bien, porque el lío es grande, con mucha tela para cortar, y de que tienen los ojos encima los tienen y no de cualquiera. Quedamos atentos.
Coletilla: ante denuncias hechas en esta columna que involucran a la banda de los cuatro en Sucre, conformada por María Victoria de Guerra, Rildo Herazo, David Guerra y el exgobernador Julio Guerra, recibí información de la procuradora de Sucre, doctora Margarita Sarmiento, referente a investigación de acciones de esa administración, diciendo que la competencia es de Bogotá, pero que están en eso. Deduzco que arrojará resultados en concordancia con la Fiscalía.
Coletilla: El acoso sexual y laboral de jefes a subalternas, existe en Sucre, presuntamente lo demuestran irrefutables evidencias.
Coletilla: ¿Por qué no pocos se empeñan en decir que Sincelejo tiene títere y no alcalde?
Coletilla: Apoyo la campaña de oración del alcalde de Cartagena, Manolo Duque, teniendo muy claro que igual implementa medidas terrenales con la fuerza pública, para recuperar seguridad de la Universal Cartagena.gusmonfe@hotmail.com
