Columna

La Constitución, el manual de convivencia

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CARLOS DÍAZ ACEVEDO
17 AGO 2016 - 12:00 AM

Contrario a las miles de personas que se manifiestan a favor de la familia y de los derechos de la niñez y en contra de la labor del Ministerio de Educación y de Gina Parody, ministra de Educación, frente a la revisión de los manuales de convivencia en los colegios para que estos respeten  la orientación sexual y la identidad de género de los estudiantes, estoy de acuerdo con el ministerio y la ministra que actúan en el marco de la Constitución Política de Colombia, de la Ley y de la Sentencia T-478 de 2015 de la Corte Constitucional.

Contrario a lo que muchos manifestantes quieren, a nombre de los derechos de las familias y de los niños, yo sí quiero que en las comunidades educativas se hable de las identidades de género hegemónicas y no hegemónicas y de  las orientaciones sexuales; que los pelaos, pero también las demás personas de las comunidades educativas, entiendan qué son las identidades de género y las orientaciones sexuales; que los pelaos vivan e incluyan en sus proyectos de vida sus identidades y orientaciones de una manera libre, ejerzan sus derechos, construyan una ciudadanía plena como lo plantea el documento “Ambientes escolares libres de discriminación. Orientaciones sexuales e identidades de género no hegemónicas en las escuela: aspectos para la reflexión” producido por el Ministerio de Educación, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (PNUD) y el Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas (UNICEF).

Yo sí quiero que los pelaos y otros miembros de las comunidades educativas, reconozcan sus derechos humanos, sus derechos sexuales y derechos reproductivos y los de las demás personas; que las sociedades, empezando por las escuelas, sean más equitativas, sean espacios de convivencia y paz, libres de agresiones, discriminaciones y violencias; que las escuelas cambien y con ellas las comunidades educativas, que no sigan con su ideología de género que mata y hiere de muerte a mujeres y hombres, a homosexuales, bisexuales, pero también a heterosexuales.

Yo sí quiero que los pelaos ejerzan su derecho a una educación con calidad, y aprendan a hacer, a ser, a convivir, aprendan a reconocer y valorar las diferencias.

Contrario a lo que muchos manifestantes proponen (que la Biblia debería ser el manual de convivencia en las instituciones educativas, yo digo que el manual de convivencia dentro y fuera de las escuelas debería ser la Constitución Política de 1991, para que los derechos humanos de todos y todas, no solo de la comunidad LGBTI, de las mayorías y de las minorías se conozcan, valoren y respeten.  

*Lingüista, Literato y Comunicador para el Desarrollo

CARLOS DÍAZ ACEVEDO*
puntos_de_encuentro@hotmail.com

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