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Columna

Crónica, dinastías "socialistas"

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Parece un disparate, pero hay dinastías socialistas. La prueba es que el dictador de Corea del Norte, Kim Jong–Un, es hijo de Kim Jong–IL, quien gobernó esa nación desde 1994 hasta 2011,  y nieto de Kim IL–Sung, otro dictador de Corea del Norte. Allí estos tres personajes son venerados y una muchedumbre de estatuas exalta su gloria. Otra dinastía socialista es la implantada en Cuba por los hermanos Castro, quienes desde 1959  llevan 57 años en el poder. Primero fue Fidel, quien después de 49 años al mando, le cedió el trono hace 8 años a su hermano Raúl y al parecer el hijo de éste, Alejandro, está listo para ocupar el “trono”. 

En Nicaragua, país desangrado por años de lucha contra la dictadura interminable de la familia Somoza, se reviven con Daniel Ortega, los excesos de ese régimen corrupto y nepótico. La prueba es que Ortega, quien ya ha sido tres veces presidente de Nicaragua, estableció las bases de una dinastía para que sus hijos disfruten eternamente de las mieles del poder y todos sus gajes, tras reformar la Constitución para hacerse reelegir indefinidamente y postularse a un cuarto mandato presidencial, con un detalle curioso: incluyó como candidata a la vicepresidencia a su extravagante esposa, Rosario Murillo.

El caso de Cuba y de Nicaragua, en nada se diferencia en cuanto a permanencia de una persona y/o su familia en el poder de las dictaduras de familias como los Somoza en Nicaragua o los Trujillo en República Dominicana. La prueba es que en Cuba y Nicaragua todo el poder, sin contrapesos, lo detenta una sola persona de manera vitalicia y sus sucesores han sido designados por ellos.

No obstante algunos ilusos aún creen en los valores “democráticos” de los regímenes de partido único, de derecha como el somocismo o de izquierda como el de Cuba o Nicaragua. La prueba es que con un déspota al mando, no hay elecciones libres ni prensa independiente y cuando hacen una comedia de elecciones esta no es sino una especie de farsa democrática.

Detrás de la aberración política que significa que haya “dinastías” en regímenes supuestamente socialistas está una verdad muy grande y es que el poder es como el Minotauro, un monstruo mítico cuyo apetito crecía en lugar de calmarse con cada nueva víctima, es decir, que después de atornillados los dictadores no sueltan las riendas y cuando presienten la muerte le trasmiten el poder a sus familiares.

El despotismo tiene diversas formas, pero la más cínica es la de las “dinastías socialistas” que tiranizan un país mediante la comedia de la dictadura del proletariado.Coletilla. Se dice que en Venezuela, Maduro, acosado por los problemas, piensa nombrar vicepresidente a su esposa, a quien le dicen la Primera Combatiente.

No obstante algunos ilusos aún creen en los valores “democráticos” de los regímenes de partido único (...)

*Escritormenrodster@gmail.com

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