En 2018 Planeación empezó la fase final del PEMP del Centro Histórico de Cartagena, la propuesta integral con los aspectos urbanísticos y ambientales. La delimitación histórica sustentada fundamentalmente en la protección del paisaje cultural y su estructura ecológica, responde al déficit de equipamiento del Centro Histórico. La propuesta normativa eleva la valoración a una herramienta de monitoreo con indicadores de su transformación durante el último siglo. Migramos la cartografía temática a un sistema de información geográfica. Documentamos fotográficamente todos los predios del Centro Histórico y un poderoso conjunto de conos visuales. Identificamos 40 proyectos de espacio público susceptibles de aprovechamiento económico sostenible, paisajismo y continuidad peatonal para recorrer el circuito amurallado.
Cruzamos variables de distintos componentes facilitando la toma de decisiones y generando indicadores de espacio público y mitigación de actividades de alto impacto. Los usos del suelo revelaron que la pretensión del POT de 2001 de garantizar un 70% de vivienda en el Centro Histórico, cayó al 30% efectivo. El Centro Histórico de Cartagena del siglo XXI es en su mayoría mixto, combinando actividades incompatibles y forzando las casas bajas y accesorias.
Hay un potencial de 109 km lineales para senderismo y ciclorrutas, distancia entre Cartagena y Barranquilla. Recuperar los litorales consolidará nuestros manglares, ordenándolos para visibilizar la arquitectura militar, facilitar su disfrute y reducir nuestra huella de carbono. La conectividad propuesta pondrá en valor los trazados de los caminos reales de la periferia histórica, consolidándolos como nuevas centralidades para beneficiarse de su proximidad al Centro Histórico. Es una oportunidad increíble de desarrollo, y el tratamiento urbanístico reactivará el golpeado sector de la construcción en Cartagena.
El conflicto institucional de competencias ha producido anarquía. Urge la migración a un sistema mixto de gestión que garantice la transparencia que Cartagena merece. El diálogo fluido entre Unesco, el Distrito y la nación es una obligación para enfrentar la corrupción. Las entidades continúan politizadas, mientras cada nuevo alcalde se monta en el brioso potro de la gobernanza indómita. Culminar el PEMP es la oportunidad para capitalizar el esfuerzo de 3 lustros, en medio de la intervención del Gobierno Nacional y bajo la lupa de los órganos de control. La viralización de la desinformación ha hecho carrera, y un monstruo de mil cabezas que odia la lectura y repite como loro todo lo que ve en redes sociales, amenaza con perpetuar el status quo. Es hora de salir de la olla de cangrejos que nos ahoga, y nuestro Centro Histórico siempre fue la respuesta durante los últimos 5 siglos. ¡Ya está bueno!
*Asesor Nacional de Valoración del PEMP
