Para empezar es importante precisar que para que la energía eléctrica llegue a la industria y a los hogares, intervienen los generadores, transportadores nacional y regional, distribuidores y comercializadores, amén del aparato privado y de gobierno que hace posible el desarrollo planeado y la operación segura y eficiente de todo el sistema.
Ahora bien, acostumbrados a creer que Electricaribe SA es la única jugadora, esta solo interviene como distribuidor y comercializador, desde el 2016 se encuentra intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos, que hizo toma de posesión para asegurar la prestación del servicio en los departamentos de su cobertura y desde ese entonces dicho ente ha mantenido la operación en medio de una muy escasa inversión a la infraestructura.
En la crisis del 2016 también se puso en evidencia que no mejor suerte padecían las redes y subestaciones del sistema de transmisión nacional y regional (STN y STR), cuyos proyectos agonizaban en manos del distribuidor, que era el llamado natural a ejecutar las obras de la nación. Nació entonces el Plan 5 Caribe, que concentraba su atención en estos proyectos, estableciendo otros mecanismos para desarrollarlos conocidos como “las convocatorias UPMES” por ser esta entidad la encargada de convocar, adjudicar y entrarlos en operación. Si bien el modelo desde entonces ha avanzado con relativo éxito, surge preocupación cuando en recientes días hechos noticiosos dan a conocer que el Consejo Nacional de Operación (CNO), encargado de los aspectos técnicos que garantizan la operación segura del sistema de interconexión nacional, recomienda al Ministerio de Minas y Energía “declarar racionamientos programados dado el crecimiento de la demanda no atendida por fallas en el sistema de trasmisión regional (STR) y del sistema de distribución local (SDL)”, concepto que refuerza el XM, operador del sistema interconectado nacional, asegurando que “el área Caribe es la región que presenta mayor crecimiento de consumo del país, con tasas cercanas al 6%, lo que hace que se aumente las congestiones en la red...”.
Frente a esto, el Ministerio de Minas y Energía respondió que “no procedía la declaración de racionamiento sugerida ya que el escenario de la Costa Caribe no se enmarcaba en ninguna de las situaciones establecidas en el Estatuto de Racionamiento (Res. 119 de 1998)”.
Dicho lo anterior, la foto de hoy sigue siendo desfavorable en cuanto a la realidad del servicio que reciben los usuarios, el fantasma del racionamiento ronda y a unos ya los ha sorprendido.
Así las cosas, poco tranquilos deberíamos estar, pues aunque se diga que no se cumplen las causales del estatuto de racionamiento, hay alertas encendidas y esas son las únicas que se deben apagar.
Ingeniera Electricista, Consultora Asuntos Energéticos.
