Recientemente la OCDE conmemoró 60 años. Hoy, se ratifica como un gran Centro de Pensamiento para los países que la constituyen bajo el criterio de ser un lugar de cooperación concreta de inteligencia colectiva creado para organizar la cooperación y desarrollo económico, cuando los fondos del plan Marshall habían sido asignados a esa comisión económica.
En esta crisis producto de la pandemia, la OCDE ha compartido las mejores prácticas de producción de datos e información confiables y recomendaciones en cuanto a política pública bilaterales, 169 documentos de políticas para la COVID-19. Plantearon los retos para no solo sobrepasar la crisis sino hacerle frente al cambio climático, la biodiversidad, océanos, el agua, manejar la transformación digital, envejecimiento de la población y luchar en contra las desigualdades.
Desde el Panel ‘Una recuperación transformadora: Forjar un nuevo consenso para el progreso económico, social y ambiental’, se concluyó que dos temas serán eje central de las discusiones de aquí en adelante, producto de la globalización que vivimos: la desigualdad y el cambio climático.
En el caso de la desigualdad, desde la perspectiva de país en desarrollo y la interpretación de entender que no todos los países tienen el mismo dinero, ni los mismos recursos.
Ante la necesidad como país frente a la vacuna del COVID- 19, ¡qué bien!, avanzamos en la gratuidad para todos los colombianos. Ahora desde la pobreza, Colombia, como en toda América Latina, su desigualdad económica ha sido de forma lenta y resistente al cambio. El país sigue sacando los primeros puestos en la región. Si además miramos la desigualdad de renta y no de ingresos, la cifra sube.
De acuerdo con el Informe sobre Desarrollo Humano (IDH) 2020 del PNUD que evalúa aspectos clave del desarrollo humano como educación, ingreso económico y expectativa de vida, el índice para Colombia, recientemente reportó en los principales medios el IDH del 2020: el país con mayor desarrollo humano en el mundo es Noruega, con un índice de 0,957. El índice para Colombia fue de 0,767, en una escala entre 0 y 1, frente a 0,764 en el escalafón del año anterior. De esta manera, Colombia conservó el puesto 83 entre 189 países. Ahora bien, ante los pronósticos mundiales de los expertos en haber retrocedido 10 años, producto de esta pandemia, vale la pena evaluar cómo la tecnología puede generar efectos positivos en aspectos fundamentales como la salud, la educación, la gestión del riesgo, el empleo y la productividad, pero también en la enorme responsabilidad de mostrarse para adelante en avances en cambio climático, en donde los países sean más sostenibles y sanos.
*Mg. Alta Gestión Política y Estratégica para los destinos turísticos.
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