El museo erótico de San Petersburgo no está en la lista de los siete mejores museos eróticos del mundo. El más reconocido es el Venus Temple de Ámsterdam; seguido de los de Praga, Madrid, Barcelona, New York y las Vegas en Estados Unidos; y de la penoteca en Reikiavik, Islandia. El de San Petersburgo, es el primero de su tipo en Rusia, creado en 2004 por Ígor Kniazkin, médico urólogo, director de investigación de la próstata en esa ciudad; el objeto más famoso de su colección, es el que se presume sea el órgano viril de Rasputín (El Monje Maldito).
Tras ser asesinado, en 1916, en el Palacio Yusupov, Rasputín (Grigori Yefímovich) fue emasculado, y parte de su órgano sexual conservado en formol, todo después que un perro desgarrara esta parte del cadáver, quedando solo 26 de los 39 centímetros que estiman los antropólogos debía medir tal monstruosidad en reposo. Este misterioso personaje se convirtió en el paradigma del poder en la sombra detrás de Zar Nicolás II y de su esposa Alexandra; ejercía una influencia hipnótica en las señoras de la aristocracia Rusa; todos tenían la convicción que Rasputín poseía poderes sobrenaturales, y que era capaz de conseguir lo que no estaba al alcance de los humanos.
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El poder es una relación especial entre dos o más personas; una, con la capacidad de someter a otras vulnerables, estas sin capacidad de lucha, optan por la sumisión. Examinemos al Chamán, quien es un neurótico generalmente sociópatico, con un trastorno de la personalidad, y una idea delirante que le impulsa a creer en su propio poder de sanación, creencia que se transmite a los demás por estar ligada a la cultura; con la que logra sugestionar e inducir en otras personas efectos placebos; y para el control, acude al engaño y a las artimañas.
A lo largo de la historia hubo personajes que detentaron el poder a la sombra de poderosos mandatarios. Ejemplo: Sir Winston Churchill tuvo a su médico personal, Charles Wilson (Lord Moran). Bernhard von Gudden, psiquiatra de gran prestigio en la Corte Alemana, con su concepto logró deponer a Luis II de Baviera. Paul Niehans, médico del Papa Pío XII. Y el profesor Teo Morel, médico personal de Adolf Hitler.
Otra forma de poder, el político, se consigue explotando efectistamente la esperanza en los ciudadanos, de que en un futuro próximo todo será mejor. Al interior de un gobierno, el poder puede obtenerse infundiendo temor de que sean revelados turbios y comprometedores secretos. El problema del secreto como arma política es que convierte a quien lo posee en objetivo neutralizable altamente prioritario, lo que no fue capaz de predecir Grigori Yefímovich. Menos mal, no hay Rasputines en Colombia.
*Psiquiatra.