El Jubileo propuesto por papa Francisco en el año 2025, bajo el lema “Peregrinos de Esperanza”, se presenta como una oportunidad de renovación de la fe y fortalecimiento de la identidad Cristiana en todo el mundo. Cartagena, con su riqueza histórica y cultural, su profunda religiosidad popular y su carácter de ciudad de puertas abiertas, tiene el escenario perfecto para vivir este acontecimiento con entrega y compromiso. Implementar el Jubileo en nuestra ciudad no solo enriquecerá la vida espiritual de los cartageneros, sino que también impulsará el turismo religioso, la cultura del encuentro, la caridad y la reconciliación.
Cartagena ha sido símbolo de resistencia y fe. Sus iglesias centenarias han sido testigos de innumerables expresiones de devoción. En este contexto, el Jubileo debe convertirse en un motor de transformación que convoque a los fieles a una peregrinación de esperanza, promoviendo valores esenciales como la justicia y la fraternidad.
El papa Francisco ha insistido en que el Jubileo 2025 debe centrarse en la esperanza, un mensaje vital en tiempos de incertidumbre y crisis. En Cartagena, la implementación del Jubileo podría materializarse a través de peregrinaciones a templos definidos por el señor arzobispo, Francisco Javier Múnera Correa, a través de celebraciones eucarísticas multitudinarias y espacios de oración para fortalecer la fe personal y comunitaria.
Uno de los aspectos clave del Jubileo es la indulgencia plenaria, realizar actos de penitencia y vivir la caridad. El Jubileo no puede limitarse a una celebración litúrgica, debe traducirse en acciones concretas. Cartagena enfrenta grandes desafíos en materia de necesidades, exclusión y violencia. Este jubileo debe convertirse en un llamado a la solidaridad, promoviendo obras de misericordia que incluyan el apoyo a comunidades vulnerables, programas de educación y ayuda a migrantes y desplazados.
Parafraseando a monseñor Eugenio Biffi en una carta escrita a su hermana Josefina, el Jubileo en Cartagena incentiva a “vivir felices; ser un solo corazón, una sola alma; amar a Dios, fuente de toda felicidad verdadera”.
El Jubileo también representa una oportunidad para la cultura y el turismo religioso. Cartagena ya es un destino de peregrinación que aumentaría su flujo de visitantes y generaría un impacto económico. La ciudad debe prepararse con peregrinaciones bien definidas, adecuación de templos y una oferta cultural que integre la historia de la fe cartagenera con las expresiones artísticas contemporáneas.
Además, este Jubileo puede fortalecer el diálogo interreligioso y ecuménico, promoviendo la convivencia pacífica en Cartagena.
