Las aplicaciones de la Inteligencia Artificial cada vez son capaces de reemplazar más actividades humanas. ¿Cómo va a afectar este cambio tecnológico el mercado laboral? ¿Los trabajadores desplazados encontrarán otras oportunidades de empleo? ¿Cuáles serán las consecuencias para el orden social?
Estas preguntas fueron uno de los temas centrales del reciente World Ecnomic Forum (WEF) celebrado en Davos el mes pasado, donde se presentó la quinta versión del “Informe sobre el Futuro de los Empleos-2025″, en el que se analizan las tendencias tecnológicas, económicas y sociales que destruirán empleos pero que también crearán nuevas oportunidades de trabajo.
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El informe es valioso porque recoge las opiniones de más de 1,000 empleadores líderes, para quienes los principales factores que en los próximos 5 años van a transformar el mercado laboral global son el cambio tecnológico, la transición energética, la incertidumbre económica, la fragmentación geopolítica y los cambios demográficos.
En esta ocasión el informe es optimista, pues espera que para el 2030 haya 78 millones de nuevos puestos de trabajo, como resultado de la creación de 170 millones de empleos y la destrucción de 92 millones. Por el contrario, en el informe de 2023 se pronosticaba que serían más los empleos que desaparecerían (83 millones) que los que se crearían (69 millones).
La razón del optimismo es pesimista, pues parte de la mayor demanda de trabajadores será para mitigar las consecuencias del cambio climático, para el cuidado de una población envejecida y para aumentar la ciberseguridad en un mundo polarizado.
Hay grandes diferencias sectoriales. Entre las ocupaciones que van a crecer más están lose empleos en primera línea, como trabajadores agrícolas, repartidores, obreros de la construcción, y las profesiones relacionadas con la atención y bienestar, como enfermeros, y cuidadores personales.
También habrá más demanda de especialistas en manejo de datos, especialistas en inteligencia artificial y desarrolladores de software, así como trabajos vinculados a la transición energética y ecológica, como especialistas en vehículos eléctricos, ingenieros ambientales e ingenieros en energías renovables.
Por el contrario se perderán muchos empleos en trabajos administrativos y de oficina, como cajeros, auxiliares administrativos y secretarios ejecutivos, así como puestos en negocios de impresión, servicios postales, cajeros de banco y digitadores de datos.
Este nuevo mercado laboral requiere trabajadores con diferentes habilidades. Se estima que el 39% de las habilidades actuales de los trabajadores cambiará o quedará obsoleto entre 2025 y 2030. Para la sociedad, el sistema educativo y las empresas, es enorme el reto de capacitación y adaptación para responder al trabajo del futuro.