Es muy oportuno y necesario que todos los colombianos demos más para lograr disminuir la violencia, la inseguridad; que el interés general, el derecho a la vida, no sigan siendo letra muerta en nuestra Constitución Política.
El derecho a la paz, derecho fundamental -Artículo 22 de la Constitución Política de 1991-, no puede ser violados por los señores de la guerra, que mal utilizan sus grandes medios de comunicación para desinformar, para sus intereses políticos y económicos.
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La democracia es un juego de equipo
Es urgente una reflexión de todas las personas de bien, que somos la mayoría, para que la democracia, el derecho a elegir y ser elegido, no siga tomado como excusa para imponer nuestras ideas utilizando los conocidos violentos y narcotraficantes.
El papa Francisco subrayaba que la paz no es un concepto abstracto ni un deseo lejano, sino un compromiso real y cotidiano, es necesario que trabajemos juntos, superando divisiones políticas, la justicia social, el respeto por el derecho a la vida.
El cardenal Luis José Rueda, en un mensaje dirigido a todos los fieles, está invitando a no permanecer indiferentes ante la realidad que vive Colombia, no podemos acostumbrarnos al imperio de la muerte, la inseguridad y la violencia.
Construir la paz exige liderazgos que sepan sostener el rumbo en medio de la adversidad, no para la vanidad del poder, sino por la responsabilidad de no traicionar la historia, las esperanzas de un pueblo que nos demanda vivir en dignidad.
La defensa del derecho a la vida en los territorios incluye acompañar a quienes los protegen, que son sus autoridades constitucionales y legales, no es coherente hacer política atacando y criticando, porque es meterse un autogol como sociedad civil.
No basta con que los compromisos estén descritos en planes de desarrolló y planes ambiciosos de seguridad, de paz, hay que ponerlos en práctica, que combine liderazgo institucional, capacidad operativa y protagonismo de las comunidades.
Hoy, Colombia necesita recordar que la paz no se decreta, se lidera individual y colectivamente, se implementa y se defiende como una sola familia, debemos seguir trabajando por el derecho a la paz, sin intereses políticos ni partidarios.
Si al presidente de la República, al gobernador, alcalde de Cartagena, a los alcaldes municipales, les va bien, ganamos todos y todas, razón por la cual no podemos apoyar que se haga politiquerías irresponsables con el derecho a la vida y la paz.
Artículo 2 de la Constitución Política: Las autoridades de la República están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias, y demás derechos. Artículo 22: La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento.
*CUT Bolívar.