comscore
Columna

¿Qué es ‘el éxito’?

“Como en la política, el éxito cobra sentido a la luz de metas específicas en proyectos concretos; no existe ‘el éxito’ en general. Y aun cuando a veces...”.

Pablo Abitbol

Compartir

Tras la consulta interna del Pacto Histórico cayó una tormenta de opiniones sobre si esta fue o no un éxito. Cada bando acomodó el caudal de votos a su propio relato, sin contexto o comparándolo con elecciones muy distintas. Analistas más rigurosos miraron similitudes y diferencias con ejercicios previos y, sobre todo, los objetivos que el Pacto trazó para esta consulta.

Un análisis de La Silla Vacía, basado en entrevistas a líderes del Pacto y a expertos, estimó un umbral promedio de votos a partir del cual la jornada podría considerarse exitosa. La consulta superó ese umbral y, con ese criterio, fue un éxito. Esta forma de evaluar muestra algo importante: el éxito no es un absoluto, depende de metas y criterios definidos sobre hechos específicos.

La valoración cambia si el objetivo se formula de otra manera. Si lo buscado era escoger democráticamente las candidaturas a Presidencia y Congreso, el mecanismo fue exitoso. Si se esperaba que la consulta consolidara una izquierda democrática, el balance es discutible: pesó el triunfo de aspirantes ligados a estructuras clientelistas y de ‘influencers’ que han recibido contratos durante este gobierno. Si bien los electores pueden verse representados en ellos, ¿serán buenos representantes en su labor legislativa? Los matices importan: lo que desde un ángulo puede ser exitoso, desde otro tal vez no lo sea. La complejidad de la política no admite juicios -ni aspiraciones- unidimensionales.

Esa misma intuición sirve para la vida, y en particular para la vida profesional. ‘Ser exitoso’ suele planteársenos como una exigencia abstracta y general. Tal abstracción puede seducirnos por su simplicidad, pero también suele abrumarnos por su opacidad maximalista. Como en la política, el éxito cobra sentido a la luz de metas específicas en proyectos concretos; no existe ‘el éxito’ en general. Y aun cuando a veces alcanzamos lo propuesto, emergen efectos no previstos que develan nuevos retos y complejizan cualquier juicio. Los grandes logros nacen de la capacidad de aprender de los fracasos.

La natural inclinación humana hacia tratar de lograr lo que se quiere -la búsqueda de la felicidad, diría Hobbes- se debe acompañar con la sabiduría y el espíritu para abrazar la complejidad de la vida, así como de una conciencia ética sobre los medios elegidos para triunfar. El propósito es que estos no socaven los fines más profundos a los que podemos aspirar como personas y ciudadanos. Más que el éxito, son estas virtudes las que deberíamos preocuparnos por examinar, y cultivar, en nuestros líderes.

Las opiniones aquí expresadas no comprometen a la UTB ni a sus directivos.

*Profesor de la Escuela de Negocios, Leyes y Sociedad, UTB.

Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News