Columna

¡Atención! ¡firmes¡ ¡ar!

“Traigo a colación estas reflexiones porque lo que está en juego en Colombia el próximo 21 de junio, es la orientación política...”.

JORGE DÁVILA-PESTANA VERGARA

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Nicolás Maquiavelo afirmaba que existen tres clases de inteligencias: la de quienes comprenden por sí mismos; la de quienes entienden lo que otros han comprendido; y la de quienes ni comprenden por sí mismos ni logran entender lo que otros les explican. A los primeros los consideraba excelentes; a los segundos, útiles; y a los terceros, incapaces de orientar adecuadamente su juicio.

Por ello, cuando hoy observamos que muchos colombianos se inclinan a votar por la candidatura de Iván Cepeda, me surge una inquietud: ¿estará el país inundándose de personas incapaces de discernir y comprender lo que podría ocurrir si llegara a la Presidencia de la República?

¿Será que de nada han servido los testimonios de los más de 2,8 millones de migrantes y refugiados venezolanos que viven en Colombia y que han relatado a sus vecinos las dificultades que han padecido?

¿Será que de nada sirve recordar las referencias a Iván Cepeda encontradas en los computadores incautados a Raúl Reyes durante la Operación Fénix, en 2008, relacionadas con la coordinación de marchas internacionales?

¿Será que de nada sirve recordar que Cepeda perteneció, desde su juventud, a las Juventudes Comunistas de Colombia?

¿De nada sirve advertir que, desde los tres años, residió en países que pertenecieron al bloque comunista, como Checoslovaquia y Bulgaria, donde se nutrió de esa doctrina política, al igual que vivió en Cuba?

¿De nada sirve recordar que su abuelo Gustavo Castro fue uno de los fundadores del Partido Comunista Colombiano, que sus padres, Manuel Cepeda y Yira Castro, militaron activamente en el PCC? ¿De nada sirve señalar que Cepeda ha permanecido dentro de una corriente política que él y sus seguidores identifican hoy como socialismo? ¿Que su continuidad ideológica sigue inalterable a través de los años?

¿Será irrelevante señalar que él mismo reveló en 2018 que padecía cáncer de colon y que, desde entonces, poco se conoce públicamente sobre su recuperación?

Traigo a colación estas reflexiones porque lo que está en juego en Colombia el próximo 21 de junio, es la orientación política, económica e institucional que asumirá el país los próximos años.

Habrá colombianos que, después de leer estas consideraciones, continuarán pensando en votar por Iván Cepeda. Seguirán sin discernir que, con Cepeda en la Presidencia, sin excepción todos, podríamos terminar atrapados en el agujero negro sin salida del socialismo, como todavía ocurre en Cuba o como sucedió en Venezuela durante más de un cuarto de siglo.

Reflexionemos sobre lo que podría significar la llegada de un gobierno socialista. Levantemos el pecho, miremos al frente y avancemos hacia las urnas el próximo 21 de junio, a votar por Abelardo De La Espriella. ¡Atención! ¡Firmes! ¡Ar!

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