Académicos y líderes naturales del Caribe colombiano, asumiendo la vocería de sus congéneres, enviaron un documento al presidente electo Abelardo De La Espriella, planteando la imperiosa necesidad de transformar esta región afectada por profundas desigualdades. Advierten que en su territorio vive el 40% de los pobres de Colombia y que el PIB per cápita es 40% inferior al promedio nacional. “No habrá prosperidad sostenible para Colombia mientras persistan las brechas que hoy separan al Caribe, y a toda la periferia del país, de la región central”, precisan.
Señalan los firmantes que dicho escenario es más desconcertante, si se tiene en cuenta que la región posee estratégica ubicación sobre el Mar Caribe, es dueña de enorme potencial agropecuario y forestal, tiene recursos hídricos y mineros en abundancia, diversidad climática y ambiental, y un invaluable patrimonio cultural. Todo ese conjunto de potencialidades podría convertirla en destacada plataforma logística, turística, agroindustrial y de energías alternativas y exportadoras del país.
Reconociendo que las políticas de desarrollo regional implementadas durante décadas no han tenido como prioridad la superación de la pobreza ni la reducción de las desigualdades territoriales, ni la construcción de oportunidades equitativas para la periferia, proponen una ruta de largo plazo para construir prosperidad, equidad y capacidades productivas para el Caribe, contribuyendo al fortalecimiento del proyecto nacional. Este itinerario debe articularse de manera vinculante como capitulo regional en el Plan Nacional de Desarrollo.

La paradoja de desobedecer desde el poder
Yezid Carrillo De La RosaDespués de enumerar una serie de principios sobre los cuales se debe orientar el propósito de lo expuesto, los rubricantes señalan que solo habría resultados concretos si se reconocen, de manera plena, las abismales diferencias sociales, económicas y territoriales existentes entre y dentro de las regiones de Colombia. “Ello exige abandonar la idea de que las prioridades del gasto público pueden definirse de manera homogénea para todos los territorios, como si las necesidades de Bogotá fueran equivalentes a las de los pequeños municipios del Chocó, La Guajira o Sucre, para mencionar solo algunos ejemplos”, argumentan.
No es la primera vez que el liderazgo Caribe denuncia inequidad y pide justicia. La lucha por la reivindicación regional lleva más de un siglo, a partir de la Liga Costeña de 1919. Varios presidentes han comprometido su palabra con la región, sin cumplirla. Políticos Caribe también han desviado su responsabilidad. Ahora, las aspiraciones buscan calar en el nuevo gobierno, pretendiendo de paso un debate nacional que defina el rumbo del país. Superar las desigualdades regionales es prioritario. Entre los signatarios están: Antonio Hernández Gamarra, Jaime Bonet, Joaquín Viloria, Adolfo Meisel, Jaime Abello, Oriana Álvarez, Amylkar Acosta, Aarón Espinosa.
