Colombia no puede darse el lujo de volver a sufrir la vergüenza ni el susto de lo que acabamos de pasar con el Gobierno de Petro y la candidatura de Cepeda. Nuestra democracia está para quedarse en la medida en que los ciudadanos la hagamos respetar.
Recuerdo los momentos inmediatos tras la firma del proceso de paz Farc - Santos. Fueron a registrarlo a una oficina de Suiza, como un niño buscando proteger su apetecido juguete. Lo hicieron parte umbilical de nuestra Constitución con trampa y enamorados por un Premio Nobel tóxico, y aun así, no se logró nada diferente para el pueblo.
Ahora necesitamos proteger la democracia liberal y la economía de mercado. Para ello, el nuevo gobierno haría bien empezando por ahí: como garantizar que nunca más en el futuro, un gobernante tan vergonzoso e inepto pueda jamás ejercer el poder sin ser removido, aún antes de terminar su gobierno. Obligar que tanto jefes de Estado como sus correspondientes ministros tengan una hoja de vida impecable e idónea, valores morales, carácter y personalidad consecuentes con la democracia liberal y la economía de mercado.

La paradoja de desobedecer desde el poder
Yezid Carrillo De La RosaCualquier vacío de desempeño, disrupción o demencia debe ser interpretada como una amenaza a los principios constitucionales de una economía de mercado y una democracia liberal. Las Fuerzas Militares no pueden parecer como un payaso al servicio incondicional de un comandante ‘en vergüenza’, y por ello se les debe conceder el poder limitado y especial para que, ante una orden mayoritaria de alguna de nuestras Cortes, remuevan al presidente mientras el Congreso se obliga a convocar elecciones anticipadas, antes que la tortura de trabas, corrupción, lenguaje vulgar o de odio, y alucinaciones se vuelvan una pesadilla traída del realismo mágico.
La violencia crea pobreza, por lo tanto, los violentos son obstáculos para la democracia liberal y la economía de mercado, y deben ser tratados con la autoridad y la justicia necesaria. A la sociedad de los no violentos (99,5% del total) hay que protegerla celosamente, y también de la ineficiencia administrativa.
Gobernante o congresista que no sume valor a su región o sus representados, debe ser expulsado rapidito de sus cargos, para limitar el daño. Estamos tan apegados al sistema electoral de cuatrienios que miren hasta qué nivel de ineficiencia democrática hemos llegado, comparado con lo que sucede en la misma Suiza.
Si el eje errante Petro - Cepeda pretendía una constituyente, nosotros, los del país milagro, podemos usar esa misma arma para construir una defensa férrea sobre los principios que nos han hecho grandes como nación. No podemos dar mínimo respiro. Todas las formas de lucha legales sobre la mesa, si queremos evitar repetir esta angustia en el 2030.