Aunque el terminal aéreo de Crespo inició operaciones en 1946, el nombre de Rafael Núñez se hizo oficial 40 años después, cuando se conmemoró el centenario de la Constitución Política de 1886. A lo largo de estos años, la discusión de si el Aeropuerto Rafael Núñez cumple con las necesidades del movimiento de pasajeros de Cartagena ha estado presente. Actualmente ese debate sigue vigente cuando se inician las obras de su renovación y, a la vez, se plantea la construcción de un nuevo terminal en Bayunca.
El movimiento de pasajeros del Rafael Núñez no es menor. En 2025, pasaron por él 7,7 millones de pasajeros, de los cuales 6 millones fueron nacionales y 1,7 millones internacionales. Estos números implicaron, frente al año anterior, un crecimiento del 2,8% en los nacionales y 4,9% en los internacionales. Este aeropuerto se convirtió en el tercero con mayor movimiento de pasajeros en el país, detrás de El Dorado de Bogotá y el José María Córdova de Rionegro.
Esto es posible porque el Rafael Núñez tiene 2.147 vuelos mensuales, 1.736 en rutas nacionales y 411 internacionales. Los vuelos domésticos son operados por cuatro aerolíneas a seis destinos, mientras existen 13 empresas que conectan con 16 destinos internacionales, tres de ellos operan por temporadas.
En 2023 se seleccionó un nuevo operador privado: la Operadora Internacional Aeropuerto Cartagena (Oinac), que inició el 1 de marzo de 2024. Este contrato de concesión busca que el operador, por su cuenta y riesgo, lleve a cabo el proyecto de renovación del terminal, incluyendo la financiación, construcción, operación, mantenimiento y reversión. La concesión tiene plazo de 8 años y 6 meses, y valor de $1,3 billones.
El proyecto de ampliación llevaría el terminal de los 25.145 metros cuadrados de la actualidad a 44.748 al terminar las obras, incluyendo 330 plazas de parqueo y una nueva instalación de abastecimiento de combustible. También se incluyen una nueva plataforma comercial, una calle de rodaje adicional y 250 mil metros cuadrados de pavimento en pistas y plataforma. El mayor reto del proyecto será completar las obras sin parar la operación.
Con la modernización se pasará de 11 a 15 posiciones de uso simultáneo en la plataforma y habrá cinco puentes de abordaje. Para las posiciones remotas se brindará el servicio de transporte a la terminal en buses. Con esto se aumentarán los pasajeros atendidos de 7,7 a 11 millones. Además, durante la construcción de las obras, Oinac estima que se generarán cerca de 13.000 empleos directos e indirectos.
Seguramente las discusiones sobre el aeropuerto que necesita Cartagena continuarán. La consolidación de la ciudad como destino turístico exige contar con un terminal aéreo que lo permita. Mientras se define ese gran aeropuerto, la renovación del Rafael Núñez permitirá mejorar sus condiciones en el mediano plazo.
