Colombia, país rico en leyes y pobre en cumplimiento, una columna de opinión publicada en este diario en julio de 2025 titulada: ‘Ley para cumplir la ley’, hacía referencia a la Ley Basura Cero, y contrastaba riqueza de legislación ambiental y pobreza de cumplimiento, evidencia visible en las calles de la ciudad. No me queda claro si hace falta educación informativa sobre el contenido de la ley o hace falta ser educado para cumplir la ley, en efecto me preocupa la legislación en educación. La Ley 115 de 1994 hace énfasis en la capacidad para desarrollar capacidad crítica, reflexiva y analítica, para apoyar el avance científico y tecnológico, la Ley 30 de 1992 define la educación superior como proceso permanente que posibilita el desarrollo de las potencialidades del ser humano de manera integral.
El Decreto 1330 de 2019 actualiza las condiciones de calidad para programas académicos de educación superior; en políticas institucionales establece la obligatoriedad de rendir cuentas mediante procesos de medición de resultados de aprendizaje de sus estudiantes, los cuales se definen por áreas del saber, según especificidad de cada programa, y se materializa mediante los diferentes cursos del plan de estudios, cuya responsabilidad está en las actuaciones del profesor y del estudiante. La motivación, disposición y voluntad de los actores representan combustibles para ejercer su autonomía, articulando enseñanza y aprendizaje con el conector de evaluación.
La disponibilidad de la herramienta Inteligencia Artificial (IA) es real, su uso es parte de la autonomía, desde lo técnico la Inteligencia Humana (IH) es un elemento de entrada y de salida cuando se trata de un proceso educativo. De hecho, la IA es una herramienta y también un producto de IH. Desde lo ético, IH tiene la autonomía para usar IA; es IH quien decide usar IA para hacer el bien o para el mal, las evidencias son reales.
Desde el contexto educativo, los estudiantes tienen autonomía para solicitar a IA realizar una tarea, pero debe usar su IH, su saber y alineación de mando para ordenar a IA; por eso IH es un elemento de entrada, y la tarea, un producto o resultado de IA; nuevamente el estudiante debe usar IH para evaluar la tarea y decidir cuál parte del resultado le sirve, cuál desecha y qué le agrega para que la tarea cumpla los requisitos previamente establecidos por el profesor. Entonces los profesores enfrentan un dilema de autonomía, ¿evalúan a IA o evalúan a IH?
*Profesor Universidad de Cartagena.
