En Cartagena y Bolívar conocemos muchas de las dificultades que frenan el crecimiento de nuestras empresas. La energía, la conectividad, el acceso al agua o la formación del talento aparecen una y otra vez en las conversaciones con empresarios y gremios. Para avanzar, necesitamos precisar qué decisión puede resolver cada dificultad, quién debe tomarla y con qué argumentos podemos sustentarla.
Desde la Cámara de Comercio de Cartagena queremos contribuir a que el territorio llegue mejor preparado a esas conversaciones. Contamos con información empresarial, estudios y conocimiento acumulado por organizaciones que llevan años trabajando por la región. El valor de esa información está en nuestra capacidad de conectarla y convertirla en propuestas que puedan gestionarse.
Con ese propósito estructuramos un Sistema de Inteligencia Territorial. El nombre puede sonar técnico, pero su utilidad es concreta: reunir las necesidades del territorio con datos empresariales, normas, antecedentes y aportes de quienes conocen cada tema. Esto permite identificar puntos de encuentro, reconocer información que hace falta y entender qué se necesita para que una propuesta avance.
Pensemos en una dificultad de conectividad. Para impulsar una solución debemos conocer a quiénes afecta, qué estudios existen, qué gestiones se han realizado y qué decisión sigue pendiente. Reunir esas piezas ayuda a formular una solicitud precisa y a presentarla ante la entidad que tiene la capacidad de responder.
Este trabajo requiere criterio y conocimiento del territorio. Nuestro equipo técnico, junto con los actores que conocen cada asunto, tiene la responsabilidad de comprobar las fuentes, interpretar los hallazgos y formular las propuestas. La información organizada fortalece esa tarea y permite aprovechar mejor la experiencia que ya existe en la región.
Ahora proponemos poner esta capacidad al servicio de los gremios y demás actores de Bolívar mediante la Ventanilla de Incidencia Asistida (VIA). Su propósito es que cada prioridad cuente con un expediente que explique el problema, reúna su sustento, precise la decisión solicitada y establezca una ruta para gestionarla y hacerle seguimiento.
La construcción del próximo Plan Nacional de Desarrollo ofrece una oportunidad para aplicar este ejercicio. Algunas propuestas podrán incorporarse en sus bases o articulado. Otras necesitarán una inversión, una decisión regulatoria o una gestión administrativa por fuera del Plan. Reconocer esa diferencia desde el comienzo nos ayuda a orientar los esfuerzos y a conversar con la Nación con mayor claridad.
Como presidenta de la Cámara, considero que tenemos la responsabilidad de poner nuestro conocimiento empresarial al servicio de mejores decisiones para el territorio. VIA es una propuesta para hacerlo junto con quienes han construido y defendido sus prioridades.
Bolívar puede fortalecer su capacidad de incidencia si cada solicitud tiene evidencia, un propósito claro y una gestión sostenida. Ese es el paso que queremos ayudar a dar, convertir el conocimiento de nuestras necesidades en decisiones que abran oportunidades para las empresas y para nuestra gente.

