Cordial saludo:
Durante los días 6, 7 y 8 de abril de 2022 un grupo de periodistas y expertos en desarrollo regional del Caribe colombiano (Amilkar Acosta, Elvia Mejía, Jairo Parada, Adolfo Meisel, Mauricio Vasco, Eduardo Verano, Antonio Hernández Gamarra y Weildler Guerra, en linea), nos reunimos en el Ecohostal Casa Loma de Chorrera/Juan de Acosta/-Atlántico-, para debatir sobre la realidad de nuestra región, sus necesidades, potencialidades, frustraciones, logros y posibilidades de avanzar hacia un desarrollo sostenible. Todo ello en el marco referencial de lo que ha sido la lucha por la integración regional desde la legendaria Liga Costeña de 1919 hasta el encuentro Casa Gran Caribe de 2017.
Durante esos tres días quedó claro para los asistentes que el Caribe atraviesa por un período de preocupante letargo y que sus líderes parecen no interesarse por el destino de su territorio y de su gente, que en su mayoría sufre de creciente pobreza, desigualdad y falta de oportunidades. Que es necesaria una acción nueva, decidida y entusiasta para romper el conformismo que frena las aspiraciones de una región importante para el país, maltratada por el centralismo y el atraso bajo estereotipos que la muestran como insustancial, carente de motivaciones trascendentales, incapaz de darse su propio destino.
El punto central del encuentro analizó el caso de la Región Administrativa y de Planificación -RAP Caribe-, herramienta que facilita el desarrollo a través de la ejecución de proyectos de impacto regional, y cuya operatividad y eficacia está en manos de los gobernadores de los departamentos costeños. Diseñar el Plan Estratégico Regional es una de las responsabilidades de la RAP Caribe, pero no se ha hecho a pesar de su necesidad y de que debe ser parte del Plan de Desarrollo Nacional.
Es incomprensible que la región Caribe, desde donde se impulsó la creación de las RAP, no haya sido capaz de poner a funcionar la suya, como sí lo hicieron las regiones Central, Pacífico y Eje Cafetero. El llamado, señores gobernadores, es a que asuman ustedes el liderazgo necesario desde las máximas instancias del poder seccional para que la RAP Caribe salga de su rezago cuanto antes, deponiendo posibles malentendidos políticos que impiden la acción. De hacerlo, sin temor a equívocos, todos en este promisorio y maltratado territorio lo agradecerán con creces, porque liderazgos y voluntades comprometidas con la causa regional es lo que necesitamos para lograr una adecuada gobernanza que haga del Caribe la región más importante de Colombia.
