Las autoridades en Cartagena y en el país parecen tener serios problemas de memoria. Constantemente olvidan qué leyes y decretos han sido emitidos y olvidan castigar a quienes las incumplen.
Como una forma de paliar los efectos negativos que el tabaquismo genera sobre la salud pública, el Congreso de la República decretó la Ley 1335 de 2009 (empezó a regir desde 2011) que prohíbe, entre otras cosas, la venta al menudeo de cigarrillos, tabaco y sus derivados. La Policía Nacional, entidad sobre la que reposa la responsabilidad de vigilar este caso, parece haber olvidado que las cajetillas deben tener mínimo 10 unidades para que personas naturales o jurídicas puedan distribuir o comercializar este tipo de bienes de consumo.
En Cartagena muchas veces ocurre lo mismo. En 1994, por ejemplo, fue emitido el Decreto 584 que prohíbe el transporte de pasajeros en estribos, puertas de ingreso y de salida, y en las defensas de los vehículos en la ciudad. La sanción es clara: el Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT) suspenderá la licencia del conductor que sea sorprendido incumpliendo la norma. El castigo, además, será más severo con la reincidencia.
En palabras del DATT, la norma fue “rescatada” en 2014, lo que suponía mejoras en la calidad del servicio de transporte en la ciudad. No obstante, el seguimiento y control en calles y avenidas tuvo lugar algunas pocas semanas antes de ser nuevamente desatendida. Ahora que la policía de tránsito olvidó que el decreto existe, circulan en sus narices los buses y busetas desbordados con personas en los estribos, poniendo otra vez en peligro la vida y seguridad de los pasajeros e incumpliendo frecuentemente la norma que regula esta situación.
En un episodio más reciente, el gremio de motociclistas manifestó su descontento cuando la Alcaldía Mayor de Cartagena erigió en febrero de 2022 el Decreto 0279, que impone diversas cortapisas a la circulación de motocicletas en la ciudad. Como es usual, las primeras semanas luego del edicto se satisfacen las condiciones que demanda la ley: muchos conductores estaban atentos al cumplimiento de las restricciones y solo en los primeros cuatro días se impusieron 74 sanciones a conductores por circular con acompañantes en la avenida Pedro de Heredia.
Pocos meses han transcurrido desde entonces y ya se percibe la disminución tanto del control y vigilancia del DATT como del cumplimiento de la norma por parte de los motociclistas.
Parece que, de nuevo, como en otras ocasiones, esta será una ley que las autoridades pronto dejarán en el olvido.
Las opiniones aquí expresadas no comprometen a la UTB ni a sus directivos.
*Profesor de la Escuela de Negocios
y del IDEEAS, UTB.
