Por su ubicación geográfica y condiciones meteorológicas, Colombia tiene un alto potencial para el desarrollo y aprovechamiento de energías de generación renovable no convencional, especialmente en regiones como el Caribe, en donde hay importantes indicadores de aire y radiación solar.
Esta región tiene todo el potencial para ser el epicentro de la matriz de generación eléctrica renovable. Por eso, desde el Gobierno Nacional se articulan esfuerzos entre el sector público y privado para promover el desarrollo de proyectos de energía eólica, particularmente en el departamento de La Guajira y Bolívar. Para ello, se cuenta con dos mesas de trabajo: Mesas Guajira y la Mesa de Alto Nivel, en las que se revisan temas de logística y transporte, aspectos socioambientales y de seguridad, agua, aduanas y fuerza laboral.
Recientemente, el Banco Interamericano de Desarrollo presentó sus recomendaciones para que la reactivación de la economía vaya de la mano con la transición energética, y aseguró que las energías renovables se encuentran presentes en la senda de competitividad y en la mitigación de los impactos ambientales.
En línea con esta posición, el expresidente de Estados Unidos Bill Clinton, quién hizo parte del Colombia Investment Summit, invitó a inversionistas del mundo a aprovechar el potencial de nuestro país para aportar en la transición a un sistema de energías limpias y renovables, lo cual no solo ayudará frente al cambio climático, sino que contribuirá a la generación de competitividad y desarrollo.
Además de ser un sector que promueve activamente la creación de empleos y crecimiento económico para Colombia y sus regiones, aporta a diversificar la canasta energética, complementa el parque existente, y contribuye así a tener un mercado eficiente y sostenible, que garantice la confiabilidad del suministro.
Según el Registro de Proyectos Vigentes de la UPME, con corte al 30 de septiembre, hay inscritos en el país 209 proyectos solares vigentes, 96 iniciativas hidráulicas, 15 eólicos y 4 de biomasa que tienen como meta en el mediano y largo plazo, la generación y entrega de energía a corregimientos, cabeceras municipales, ciudades intermedias y su conexión al Sistema Interconectado Nacional (SIN).
En el país operan compañías de Estados Unidos, España, China, Suiza, Francia, Corea del Sur, Chile e Italia, entre otros, que están desarrollando este tipo de iniciativas. Desde ProColombia, también hemos identificado interés de nuevos inversionistas y hemos acompañado proyectos de inversionistas extranjeros en distintas zonas de nuestro territorio. Como el caso del primer parque solar de la compañía francesa GreenYellow en Planeta Rica, Córdoba, que contribuirá con la generación energética para el sector industrial de la región. Según su presidente, Rodolphe Demaine, la implementación de este tipo de infraestructuras puede representar ahorros inmediatos hasta del 30% en los costos asociados al consumo energético.
Esto se traduce en una mejora para todo tipo de industrias y empresas, principalmente aquellas con consumos energéticos más altos, como pueden ser las compañías de los sectores de metalurgia, alimentos, hospitalario, servicios, farmacéutica, entre otras.
Adicionalmente, estas acciones conllevan a cumplir los objetivos de descarbonización de las empresas contribuyendo así a la mitigación del cambio climático, convirtiéndose en un modelo energético sostenible que garantiza reducción de costos operativos y a su vez ser ambientalmente sostenibles.
El Gobierno del presidente Iván Duque asumió un compromiso para garantizar la eficiencia energética del país y ha cumplido. Con la incorporación de energías renovables no convencionales, Colombia aumentará 50 veces su capacidad instalada para la generación de energía solar y eólica, al pasar de menos de 50 megavatios en 2018 a más de 2.500 megavatios en 2022.
Durante los dos años de Gobierno, más de 33.600 familias recibieron por primera vez energía eléctrica en sus hogares. De estas, 18.900 se encuentran en las zonas priorizadas por los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (Pdet)
Además de estos resultados, es de destacar que el país subió nueve posiciones en el Índice de Transición Energética del Foro Económico Mundial 2020, al pasar del puesto 34 al puesto 25, en el último año. Después de Uruguay (11), Colombia es el segundo país de América Latina y el Caribe que aparece en este ranking, superando a países como Chile y Costa Rica.
De esta manera Colombia se convierte en el país con los avances más significativos de la región.
Con nueva energía renovable y sostenible y más aliados internacionales para desarrollar este sector en nuestro territorio seguiremos avanzando en la reactivación y repunte de nuestra economía.
