Columna


‘Momentos de Amor’: 45 años

HENRY VERGARA SAGBINI

13 de septiembre de 2021 12:00 AM

Recuerdo, con luces, voces y colores, aquella ronda matutina en la Clínica de Maternidad Rafael Calvo, encabezada por los inolvidables maestros Jaime Barrios, Antonio Soto, Claudio Pérez, Juan Martínez, Víctor Hernández, Aníbal Perna, Álvaro Ramos, Donaldo Pérez, Benjamín Blanco, Carmen Pérez, Rafael Guerrero, Manuel González, estudiantes, internos y residentes en el delicado y extenuante proceso evaluativo de todas las pacientes.

‘La pequeña tropa de Batas Blancas’ cerró filas alrededor de una adolescente, exhausta y angustiada, que, al no progresar en su trabajo de parto, autorizaron cesárea; sin embargo, el doctor Antonio Soto Yances, profundo conocedor de las propiedades milagrosas de la música, propuso que, como último recurso, Fernando Meneses buscara su guitarra, camuflada en la alcoba de los Residentes, e iniciara un procedimiento inédito en los estrictos protocolos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cartagena y, ante la solicitud de su docente, el futuro ginecobstetra desgranó aquella poesía hecha canción, lanzada al estrellato el 15 de septiembre de 1976 en la garganta prodigiosa de Rafael Orozco y su Binomio de Oro: “Como nos duele cuando sabemos que el ser amado nos quiere, pero hay razones que le impiden y no puede demostrarnos que nuestros son sus quereres... Y es delicioso cuando te sientes muy cerca de esa persona, cuando respiras su mismo aliento, su aroma y entre sus pechos tu duermes sueños de aurora... ¡Ay corazón mira bien! De qué vale recordar momentos de aquel querer si ya nunca volverán...”

La joven madre parió su hijo aferrada a la bata del médico-trovador y, una vez más, abrió sus pétalos el milagro de la vida.

Fernando Meneses Romero, médico de profesión, poeta por herencia, nació en La Gloria (Cesar), primogénito del telegrafista Ubaldo Meneses Bermúdez y Juanita Romero.

Auspiciado por la Universidad de Cartagena, Fernando nos entrega su memoria musical, poesías inéditas y casi todas las experiencias vividas desde cuando lo atravesó el encoñe incandescente de los amores prohibidos, convirtiendo aquellos requiebros en ‘Momentos de amor’, que el próximo 15 de septiembre cumplirá, entre nostalgias y galardones, 45 años anidados en el alma inmortal del universo.

Seguramente Fernando no contará la anécdota que aún revolotea en los pasillos de Maternidad Rafael Calvo: después que su capellán, el padre Castro, escuchó, durante toda la noche, la confesión de sus húmedos pecados, aconsejó a Ruby del Rosario Arrázola Ospino anticipar la boda.

- “¡Apúrele mijita! Guárdeme el secreto: la absolución de Meneses es competencia absoluta del cardenal”.

TEMAS