La prolongada situación de ingobernabilidad que ha padecido Cartagena desde cuando empezó la enfermedad del fallecido alcalde Campo Elías Terán ha traído graves consecuencias a la ciudad, entre ellas la conocida la semana pasada, del incumplimiento por la Administración distrital de sus obligaciones para recibir la certificación por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (SSPD), y poder seguir manejando los recursos del Sistema General de Participaciones para Agua Potable y Saneamiento Básico (SGP-APSB), como lo establece el Decreto 1040 de 2012.
La consecuencia de ese incumplimiento del Distrito es la descertificación, que significa que la Administración distrital no podría manejar los recursos del SGP-APSB “ni realizar nuevos compromisos con cargo a los mismos” y esa facultad pasaría a la Gobernación de Bolívar, es decir que el Gobierno departamental sería el encargado de “administrar, apropiar, incorporar, comprometer, ordenar el gasto y ejecutar los recursos asignados”, según el Decreto 1040, lo que incluye suscribir los contratos necesarios, “así como las prórrogas, adiciones y modificaciones necesarias a los contratos vigentes” con los prestadores, “para asegurar la prestación eficiente de los servicios de acueducto, alcantarillado y aseo”.
El 8 de agosto de 2012, El Universal publicó una noticia en la que se informaba que el Gobierno distrital tenía un plazo de 25 días para presentar toda la documentación requerida por la Superintendencia de Servicios Públicos, para obtener la certificación que le permitiría manejar los cerca de 18 mil millones de pesos (en esa época) del SGP-APSB, como lo había venido haciendo. Era una prórroga dada por Superservicios a Cartagena y a otras 733 entidades territoriales que el 30 de abril no habían presentado la documentación exigida, y significaba que la Alcaldía debía acreditar ante Superservicios, antes del 31 de agosto, el cumplimiento de los requisitos de los que hablamos al principio.
Como no se cumplió la obligación en el plazo previsto, el Distrito de Cartagena fue descertificado y sólo podrá aspirar a revertir este impedimento cuando la SSPD vuelva a certificarlo, obviamente luego de comprobar que se encuentra al día en el pago a Acuacar de los subsidios de los estratos 1 y 2.
Ante semejante problema, discutir sobre la responsabilidad del incumplimiento a estas alturas es un desgaste absurdo, sobre todo porque está muy claro en qué fechas se produjo, y la única opción es ponerse al día.
Esto debe servir como lección al próximo alcalde o alcaldesa para que no se repita el manejo improvisado y descuidado de las obligaciones del Distrito, sobre todo con las entidades nacionales.