En buena hora la Alcaldía de Cartagena ratificó su compromiso de invertir 23 mil millones de pesos en mejorar el Corredor de Carga y, a su vez, definir un modelo que garantice su operación y mantenimiento.
En consecuencia, le corresponde al Distrito asumir este deber al haber desistido del cobro de peajes, con lo cual por ahora no serán quienes usen el Corredor de Carga los que paguen su mantenimiento, sino que todos los contribuyentes de impuestos en la ciudad costearemos su refacciones y ampliaciones, salvo que el nuevo modelo que se escoja señale algo en contrario.
En todo caso, las intenciones que revelan los anuncios del alcalde son loables, pues se requiere que el Corredor Vial de Carga cuente con los más altos niveles de movilidad y seguridad para que Cartagena pueda conectarse eficientemente con el comercio internacional.
El Corredor de Carga es clave para la Zona Industrial de Mamonal y Barú. Por su parte, la Zona Industrial de Mamonal es uno de los motores económicos de la ciudad, si no el que más; en tanto que Barú se ha constituido en promisorio centro de actividades portuarias y turísticas.
Con el fin de que las empresas instaladas en estas áreas puedan impulsar en mayor medida el empleo y la economía de la ciudad, y que las comunidades que viven o se ubican en estas zonas puedan reducir sus riesgos y tiempos de desplazamiento, es necesario trascender de la visión tradicional que se tiene del Corredor de Carga. En una ciudad que le apuesta a fortalecer los derechos y las oportunidades, especialmente de los más vulnerables, la intervención integral de este corredor resulta prioritaria.
El Corredor de Carga actual, incluso en óptimas condiciones, soluciona parcialmente las necesidades de la Zona Industrial de Mamonal y Barú.
En efecto, Cartagena requiere un Corredor de Carga Integral que incluya a la Transversal Barú y al empalme que está a la altura de Zona Franca La Candelaria. Ahora que el Distrito anunció que hará una inversión en el Corredor, esta debe cubrir los dos tramos viales mencionados, de tal forma que estas vías que forman parte del ecosistema de este corredor queden en las mismas condiciones que el resto. Esto no solo es fundamental para conservar la uniformidad en todo el corredor, también para aumentar la movilidad y seguridad en el mismo.
Por lo mismo, estos dos segmentos viales también deben ser incorporados en el modelo que defina la Alcaldía para el autosostenimiento del Corredor en cuestión, puesto que son esenciales para incrementar el bienestar comunitario y las actividades industriales, portuarias y turísticas en la ciudad.
Ciertamente, el Corredor de Carga Integral es necesario, tanto para potenciar el desarrollo de la Cartagena actual, como para establecer las bases que permitan atender las necesidades de la Cartagena del mañana.
