La ciudad recibe hoy al presidente Abelardo De La Espriella en su primera visita institucional a Cartagena y Bolívar. Es una agradable decisión ésta, de arribar a una ciudad y región que le miran con esperanza, como un aliado natural de su desarrollo social y humano, como el primer presidente costeño después de más de una centuria.
Siendo Cartagena la sede alterna de la Cancillería y la joya de la corona para recibir a visitantes ilustres, se entiende por qué no lo había hecho. El terremoto que nos sorprendió y con el cual se inauguró su mandato supuso un cambio profundo e insuperable en la agenda del primer mandatario.
Pero esta visita disipa cualquier suspicacia que había en la ciudad sobre alguna prevención hacia Cartagena por parte del presidente De La Espriella, quien ha dado muestras fehacientes de que en él tendremos al mejor de los aliados en muchos años.
Después de la blanqueada que nos llevamos del anterior Gobierno, que no dejó ninguna obra importante en la ciudad y en el departamento de Bolívar, incluso retardando injustificadamente una tan esencial como la de restauración ambiental del Canal del Dique, desde las primera horas el nuevo grupo de miembros del gabinete ministerial reactivaron ese proyecto por cuenta de la instrucción impartida por el presidente a los ministros de Ambiente y de Transporte, quienes, por cierto, estuvieron la semana pasada en esta capital enterándose de cuáles obras serán prioritarias para Cartagena y Bolívar.
Y como esta, así han sido otras señales que el nuevo mandatario ha enviado a la región, que reabren la percepción de que, por fin, el Gobierno Central, después de varios años de ensordecedora ausencia, se interesa por el destino de La Heroica y Bolívar.
Ya sabemos que el gobernador Arana y el alcalde Turbay, junto a otros mandatarios municipales, han escogido temas de alto interés para sus habitantes, con una mirada de articulación territorial que exige superar la retórica para consolidar inversiones determinantes en infraestructura, movilidad y equidad social.
El paquete de proyectos que lideran el gobernador Yamil Arana y el alcalde Dumek Turbay es tan ambicioso como necesario. La ampliación del acueducto distrital y la llegada de agua potable a Tierra Bomba dignificarán la vida de miles de familias, mientras que la terminación de la Vía Perimetral, la Fase 2 del Gran Malecón del Mar y un histórico plan de subsidios de vivienda con el programa Casa Milagro redefinirán el entorno urbano.
A esta agenda se sumarán apuestas estratégicas como la restauración del Canal del Dique, el nuevo aeropuerto internacional y la formalización económica.
El Presidente de la República debe saber que será recibido con alegría, ilusión y gran expectativa por una ciudad que ve en él un hacedor de realizaciones.
Y sí, de seguro, ¡El primer mandatario decidirá constituirse en el nuevo anfitrión de Cartagena!
