La historia de las libertades democráticas en Colombia no se puede escribir sin registrar la tinta indeleble de la prensa independiente. Al cumplir 65 años de trayectoria institucional, la Asociación Colombiana de Medios de Información (AMI), nacida en 1961 bajo el sello de ANDIARIOS, ratifica que el ejercicio del periodismo riguroso es uno de los pilares esenciales sobre el que reposa el Estado de Derecho.
Surgida en las postrimerías de una época aciaga signada por la censura autoritaria del decenio de 1950, la Asociación dio sus primeros pasos no como un mero gremio patronal, sino como una trinchera ética y un pacto de solidaridad continental entre casas editoriales resueltas a no guardar silencio frente a las arbitrariedades del poder.
Desde su fundación en el Hotel Tequendama por líderes de la estirpe de El Espectador, El Colombiano, El Siglo, El País, La República y El Universal, el gremio ha sabido navegar las tormentas más sangrientas del país: el asedio del narcotráfico que cobró las vidas heroicas de Guillermo Cano o Héctor Giraldo, las presiones económicas del régimen de turno, y el embate del conflicto armado. En cada encrucijada, la premisa gremial ha sido inalterable: la libertad de prensa no es un privilegio de las empresas informativas, sino un derecho fundamental e inviolable de la ciudadanía a estar informada con veracidad.
La transformación estratégica emprendida en 2017 bajo la dirección ejecutiva de Werner Zitzmann, al evolucionar de ANDIARIOS a la AMI, marcó un hito de visión contemporánea. Entendiendo que el ecosistema mediático transitaba hacia una acelerada convergencia digital, el gremio expandió su ropaje desde los históricos rotativos impresos hacia plataformas digitales, audiovisuales y radiales, construyendo un modelo de colaboración inédito en la región. Frente a la irrupción de las redes sociales, la proliferación de la desinformación y las persistentes presiones políticas, la AMI se ha consolidado como un escudo institucional de vanguardia, un articulador de alianzas tecnológicas globales con actores como Google, y un interlocutor de alto nivel ante la CIDH y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
Celebrar 65 años de esta casa gremial es rendir tributo al coraje de generaciones de comunicadores, editores y directores que defendieron la palabra frente a las balas y los sesgos. En tiempos de incertidumbre y polarización, contar con una AMI fuerte, independiente y cohesionada garantiza que, independientemente de los vientos ideológicos, el país siga contando con un periodismo profesional, sostenible y de excelencia, capaz de escrutar el poder y proteger el futuro de la democracia.
Hoy, precisamente, que se reunirá en Bogotá la 82º Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa, la AMI celebrará en ese marco sus 65 años de existencia. ¡Felicitaciones!
