Colombia y Venezuela están unidos más allá de una extensa frontera de 2.219 kilómetros. Somos países hermanos que compartimos, además de los colores de la bandera, aspectos culturales e historias de lucha, libertad y resiliencia. Tanto los colombianos como los venezolanos hemos migrado entre ambas naciones en distintas épocas, superando los desafíos propios que suponen los movimientos migratorios y aportando al desarrollo económico, social y cultural de las comunidades que nos han acogido. Fortalecen salas de análisis para vigilar la salud de migrantes y colombianos)(También le puede interesar:
Nuestra conexión trasciende las fronteras geográficas, pues compartimos un legado común de hermandad, solidaridad y una riqueza cultural que se nutre de nuestras historias entrelazadas. Juntos hemos construido puentes de esperanza y trabajo, demostrando que la unión y el entendimiento fortalecen a nuestros pueblos.
Entendiendo estas premisas, nació en 2022 el proyecto periodístico llamado ‘Pa’lante chamos y chamas’, una apuesta de Editora del Mar y el Proyecto Integra de Usaid, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, que narra la migración con un enfoque de cohesión social, para ayudar a superar aspectos como la discriminación y la xenofobia, y para contribuir a la integración social.

Estas páginas se han encargado de contar las realidades de la migración, desde distintas aristas, encontrando necesidades en los barrios y las calles de Cartagena, pero también valiosas historias de resiliencia, de lucha y de superación, que se han convertido en ejemplos vivos de la perseverancia y la capacidad humana de adaptación.
Cada relato es un testimonio de cómo la esperanza y el esfuerzo pueden transformar vidas. Muestra de ello son historias como la de Grisel Chirinos, quien migró con las manos vacías desde Venezuela y ha consiguió crear una panadería en el barrio Fredonia para sacar adelante a su familia; casos como la vida de la entrenadora Angelina Sardi, quien ha conseguido reconstruir en Cartagena el gimnasio que perdió en Maracaibo; o como la pareja de esposos de Heidi Sanmartín Rodríguez y Yolfrán Echenagucia, quienes reconstruyen sus sueños en La Heroica con una fábrica de almohadas.
Estas páginas, además, son testigos y evidencia de aquella cada vez más robusta cadena de emprendimientos, proyectos y convocatorias en pro de la integración social que parten de la principio de que los derechos humanos nos atañen a todos sin distingo de origen y raza.
En poco más de año y medio, hemos también desarrollado encuentros y foros con mujeres, estudiantes, líderes y sectores sociales alrededor de la población migrante y de los colombianos retornados, para apoyar este mismo fin.
Es una labor que se ha mantenido a través de nuestra página web, de nuestros canales digitales y que durante este 2025 estará viva también en la versión impresa de El Universal y Q’hubo, a partir de hoy y durante cada martes y jueves, siendo eco de las voces de quienes reconstruyen sus hogares lejos de su tierra natal, con la fortaleza y el espíritu indomable de quienes buscan nuevas oportunidades.
Una labor premiada
Durante 2024, ‘Pa’lante chamos y chamas’ recibió dos reconocimientos nacionales por su labor de narrar la migración con un enfoque integrador. El primero fue el ‘Premio Narrar Ciudades Sin Borde’, por un capítulo del Podcast Voces de Aquí, un vívido relato de la migración en Cartagena, que muestra las necesidades a las que se enfrentan quienes migran. El segundo reconocimiento fue el ‘Premio Periodismo Porvenir a la Sostenibilidad’, por el trabajo ‘Angelina Sardi, una entrenadora física que volvió a empezar en Cartagena’.
Además, constantemente, el proyecto colabora con instituciones, entidades y organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, internacionales o nacionales, como el Centro Intégrate de Cartagena, en pro del mismo objetivo de contribuir a la integración social y al bienestar la población migrante y de los colombianos retornados, así como de las comunidades de acogida.

